REVISTA BIMESTRAL
ABRIL - MAYO 2017 I NUMERO 149
EL INTA Y LOS PROFESIONALES
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Frutales de pepita: tecnologías para una producción eficiente

 
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Redacción: Lic. Daniela Novelli
Gestión de contenidos y redacción

Edición: Lic. Camila Pía Gandía
Jefa de Prensa

 
   

Nuevas aplicaciones para su manejo sanitario y tecnologías para poda y cosecha en serie, desarrolladas por técnicos del INTA de Alto Valle (Río Negro), reducen los costos y mejoran las condiciones laborales.

La sanidad de los frutales de pepita y la calidad visual que debe conservar el fruto para su comercialización en fresco son las principales barreras que, muchas veces, impiden el acceso a mercados internacionales. Para reducir riesgos y aumentar la productividad, técnicos del INTA Alto Valle –Río Negro– desarrollaron aplicaciones para dispositivos móviles de descarga gratuita y la primera plataforma móvil para poda, cosecha y otras labores que aumenta hasta un 50 % los rendimientos.

El monitoreo de plagas y la información sobre los eventos biológicos de relevancia fitosanitaria son fundamentales para un buen manejo y aportan a la sustentabilidad económica, social y ambiental de la producción. Con esta premisa, un equipo interdisciplinario, integrado por especialistas de Sanidad Vegetal y Economía-Estadística del INTA y colaboradores independientes, presentaron SisMoFrutal y SisMo Alertas, dos aplicaciones para dispositivos móviles que se pueden descargar de manera gratuita desde Google Play Store.

 
   

Jonatan Lago, del INTA Alto Valle, expresó que habitualmente el monitoreo es llevado a cabo por profesionales, técnicos, personal de chacra y productores. Por esto, "es fundamental garantizar una capacitación básica en la identificación de plagas debido a que la información obtenida es importante para la toma de decisiones dentro de la estrategia fitosanitaria", señaló.
En la práctica, el acceso a la información puede demorarse debido al tiempo requerido para la digitalización, sistematización y envío de los datos. Además, en grandes extensiones el punto de muestreo geográfico puede carecer de precisión. Este tipo de aplicaciones ayudarían a minimizar estos problemas "Hoy en día, existe un aumento en el acceso a dispositivos y herramientas informáticas", señaló Lago e indicó que "el desarrollo de este tipo de aplicaciones, ajustadas a las demandas del sector frutícola regional, puede generar un avance en el conocimiento y manejo de las principales plagas junto con una comunicación más eficiente entre el INTA y el sector productivo".

SisMoFrutal es un sistema para monitorear plagas en frutales. Por un lado, es una app para dispositivos móviles, que permite ingresar datos a campo y, por otro, un sistema de administración y consultas para visualizar datos desde la web. También posibilita asignar distintos permisos a usuarios para administrar, según las responsabilidades.
"La información recolectada por la aplicación durante el monitoreo de campo es referenciada automáticamente con la posición geográfica, la fecha y la hora en que fue realizada", explicó Lago. "Esto permite visualizar y analizar la información desde la base web mediante gráficos, planillas y mapas con alertas visuales", agregó. "La herramienta facilita un diagnóstico más acertado de la presencia y densidad de las plagas, permite una práctica de manejo más precisa, disminuir el número de aplicaciones de insecticidas y el nivel de residuos en fruta", expresó. "De una forma amigable e intuitiva, SisMoFrutal permite acercar la tecnología de la captura remota de datos de campo de datos a campo a las personas involucradas en la cadena frutícola del norte de la Patagonia", aseguró.

Para una comunicación ágil y dinámica entre el INTA y los productores presentaron SisMo Alertas. Se trata de otra aplicación que brinda información sobre los eventos biológicos de relevancia fitosanitaria: carpogrados, grafogrados y los boletines sanitarios.
Estos desarrollos buscan acercar nuevas tecnologías de información y comunicación a la comunidad frutícola, agregar valor a los datos disponibles y permiten el acceso rápido e intuitivo a la información para lograr un efectivo manejo sanitario. "Con la información disponible del área de influencia de la experimental Alto Valle y mediante esta herramienta, se generan alertas visuales y mensajes de texto según los momentos críticos para el manejo sanitario", explicó Lago.
Las aplicaciones fueron desarrolladas, con sistema operativo Android, para teléfonos celulares y tabletas, y pueden descargarse gratuitamente desde Google Play Store. El equipo estuvo integrado por Adalberto Santagni, Liliana Cichón y Silvina Garrido, entre otros.

Con plataformas, rinden un 50% más

La plataforma móvil para poda y cosecha en serie para frutales de pepita es un desarrollo surgido de la articulación público-privada entre el INTA Alto Valle y Pazima S. A. –que desde su lanzamiento lleva vendidas alrededor de 40–, en cooperación con la Universidad Nacional del Comahue y con financiamiento de La Deliciosa S.A.
Carlos Magdalena, especialista de esa unidad, explicó que en la Argentina y otros países de Latinoamérica no existe ninguna fabricación en serie de este tipo de máquinas: "Esta primera plataforma automotriz de origen nacional reduce los tiempos operativos y mejora las condiciones laborales", aseguró.
La plataforma reemplaza el uso de escaleras que pesan hasta 30 kilos y de los envases recolectores en cosecha, ampliamente difundidos en los valles del Norte patagónico. En virtud de eso, se le dio el nombre de Ceres –en referencia a la diosa griega de la agricultura– porque su uso permite la inclusión de la mujer en la actividad.

 
   

Se trata de un sistema con dos niveles de plataformas –a uno y a dos metros del suelo–, no requiere de un tractor para moverse y, con una velocidad promedio de dos metros por minuto, puede trasladar hasta ocho operarios a la vez.
Experiencias realizadas en campos de productores con estos equipos mostraron que "tanto en poda como en cosecha, los rendimientos aumentaron hasta en un 50 % comparado con el sistema tradicional", comentó Magdalena. Además, señaló que los resultados "dependerán de la organización de cada monte frutal, del trabajo y de las condiciones del sistema productivo según densidad y distribución de las frutas".

La plataforma para poda y cosecha proporciona a los operarios mayor comodidad y estabilidad que las escaleras y, en consecuencia, mayor regularidad en la jornada. Además, la libertad de movimientos, la reducción de la fatiga y la perfección de la labor se traducirán en una notable mejora en la calidad del trabajo realizado.
"Representan una forma de aumentar la productividad y mejorar la calidad y las condiciones de trabajo debido a que el operador realiza sus tareas en un lugar confortable y ergonómico", consideró.

Suben y bajan

Según Magdalena, "el uso de las plataformas expresa un cambio tecnológico radical en la fruticultura de la Norpatagonia: se vislumbra que será el principio de otras adopciones importantes en el cambio de mecanización como poda y raleo mecánico".
Observaciones realizadas por técnicos del INTA Alto Valle y la Universidad Nacional del Comahue, determinaron que para cosechar una hectárea de 125 bines se llenan de 2.000 a 3.000 recolectores, se llevan a cabo de 1.750 a 2.500 movimientos de la escalera: se sube o baja de 6.250 a 12.500 veces y se caminan de 45 a 130 kilómetros.

En poda, se observaron alrededor de 200 cortes por planta, lo que suma más de 120.000 cortes por hectárea. "Si bien estos datos son orientativos, porque dependen de la organización y el objetivo de las tareas, dan una idea del gran esfuerzo físico que demanda realizarlas en forma convencional", aseguró.