REVISTA BIMESTRAL
ABRIL - MAYO 2017 I NUMERO 149
EL INTA Y LOS PROFESIONALES
» Comisiones
» Capacitaciones

NOS ACOMPAÑARON
EN ESTA EDICION

 

Nutrición animal: cómo diseñar estrategias más eficientes

 
.
   
 
.
   

Redacción: Lic. Daniela Novelli
Gestión de contenidos y redacción

Edición: Lic. Camila Pía Gandía
Jefa de Prensa

 
   

Incorporar subproductos de la agroindustria, como expelers, harinas o granos de destilería (burlanda) en la alimentación se convierte en una oportunidad para agregar valor en origen, aumentar hasta 1,6 kilos por día la producción de carne bovina y triplicar la de corderos.

En la producción ganadera bovina confinada, la alimentación es el componente que representa el principal costo en el sistema, en virtud de lo cual es clave optimizar el precio y el balance de la dieta. La incorporación de burlanda o expeler de soja a las raciones permite ganancias de peso de hasta 1,6 kilos por día.
Además, en ovinos, el suministro de expeler de girasol durante los 15 días previos al servicio triplica la probabilidad de engendrar dos corderos por parto.
A lo largo y ancho del país, el uso de subproductos "permite diseñar estrategias de alimentación más eficientes", afirmó Andrea Pasinato, coordinadora del Integrador Bovinos para Carne del Programa Nacional Producción Animal del INTA Concepción del Uruguay, Entre Ríos. "Cada región tiene una alternativa nutritiva que se deriva de la producción local: en la Pampeana es el expeler de soja y la burlanda, en el NEA el afrechillo de arroz, en el NOA la caña de azúcar, entre otros", aseguró.

 
   

Los subproductos de la industria aceitera, como las harinas de soja o de girasol, son los principales concentrados proteicos. "En general, representan de un 5 a un 15 % de la ración seca total, según los requerimientos de los animales", señaló. "Debido a su alto costo, buscamos alternativas más económicas que provean la cantidad y calidad de proteína requerida por los animales", relató. Considerada como una opción económica y nutritiva, la burlanda seca o húmeda –DDGS y WDGS, respectivamente por sus siglas en inglés– es un subproducto de la industria del bioetanol y puede ser utilizada como alimento para el ganado. Néstor Latimori, especialista en alimentación de bovinos para carne del INTA Marcos Juárez –Córdoba–, aseguró: "Se trata de un producto con excelentes cualidades, por su riqueza energética y proteica". Si bien no hay una receta que indique cuáles son las proporciones de cada producto, Pasinato señaló que "en un feedlot, la cantidad óptima de los DDGS es de hasta un 45 %, según trabajos realizados en los últimos dos años en el INTA Marcos Juárez".

En ese caso, la respuesta productiva fue muy buena y con altos niveles de aumentos medios diarios de peso. De acuerdo con Latimori, "ésto está vinculado con el alto nivel energético de las dietas y al gran potencial de ganancia de peso y de eficiencia de conversión de alimento de los animales evaluados en las experiencias". En la ciudad cordobesa de San Agustín, el INTA junto con Novara SA y ACA-BIO diseñaron raciones que incluyen burlanda, en reemplazo de la harina de soja, en la dieta de engorde a corral. "En novillitos, cuyo peso inicial fue de 224 kilogramos, la incorporación de hasta un 45 % en la ración permitió aumentos de hasta 1,6 kilos por día", explicó. Comparado con otros suplementos, este subproducto es un concentrado proteico y, al mismo tiempo, energético con un alto contenido de aceite. En este sentido, la coordinadora del Integrador Bovinos para Carne, precisó: "Además de la alta palatabilidad –buen sabor– que presenta para el bovino, una de las principales ventajas de la burlanda es que permite agregar valor en origen".

El expeler de soja es un derivado del proceso de extrusado y prensado de la oleaginosa que contiene hasta un 8 % de aceites, mientras que en las harinas el porcentaje se reduce a menos de 2 %. Las ventajas de su incorporación a las dietas se centran también en la logística de distribución del producto para ganaderos de pequeñas escalas. Ensayos desarrollados en los campos experimentales del INTA en Marcos Juárez y Anguil –La Pampa–, orientados a analizar los efectos de la sustitución de harina por expeler, determinaron que la diferencia que se plantea en el aporte de aceites del expeler, no impacta sobre la respuesta del animal. En ese sentido, Latimori sostuvo: "En dietas planificadas en la etapa de terminación de novillos, que incluían un 86 % de granos de maíz entero, registramos excelentes ganancias de peso, con un promedio de 1,5 kilos por día". El especialista explicó que "el extrusado de soja puede sustituir a las harinas en una proporción de uno a uno" y destacó que "el secreto está en saber adaptase e incorporar su uso en las dietas".

 
   

Proteínas para triplicar la producción de corderos El suministro de expeller de girasol o de algún derivado oleaginoso en el alimento de las ovejas de la raza Ideal durante los 15 días previos al servicio permite aumentar su tasa ovulatoria entre un 20 y un 24 %, lo cual incrementa la probabilidad de obtener dos corderos por parto y optimiza la eficiencia de los sistemas laneros al mejorar la producción de carne ovina. "Con la adopción de esta práctica, una oveja puede ser muy eficiente y producir dos corderos de 25 kilos en vez de uno del mismo peso, es decir, 50 kilos de carne en 100 días de lactancia que alcanzan el peso de ella misma", aseguró Néstor Franz, especialista en pequeños rumiantes del INTA Mercedes, Corrientes. A partir de la combinación de una técnica reproductiva y otra nutricional, se trata de provocar un "golpe" energético y proteico que altera el ciclo reproductivo normal de las ovejas, modifica su tasa ovulatoria y aumenta la probabilidad de gestar dos corderos entre un 20 y un 24%.

Según explicó Franz, el procedimiento consiste en sincronizar el celo de la oveja de acuerdo con algunos requerimientos utilizados en los procesos de inseminación y, al mismo tiempo, darle un complemento adicional de 185 gramos de "proteína cruda", a cada animal durante los 15 días previos al servicio. "Esa ración diaria equivale a casi 500 gramos de expeller de girasol, un recurso disponible en la zona correntina pero que puede reemplazarse por otros derivados oleaginosos con elevado contenido de proteínas", precisó y comentó que puede implementarse con otros subproductos como el expeller de soja o de colza en la región Pampeana, de cártamo en Chaco o de lino en Entre Ríos. A diferencia de otras familias de ovinos con una alta tasa natural de gestación de mellizos, la técnica se aplica sobre la raza Ideal que se utiliza para la producción de lana apta para el procesamiento textil y cuyo promedio de tener corderos mellizos es del 7 u 8%.

"Cuando un productor selecciona razas para la obtención de carne, busca que el animal tenga una alta tasa de reproducción y que alcance un buen peso tanto antes como después del destete", indicó Franz. En este caso, el objetivo es "generar un ingreso extra a partir de la producción de corderos más allá de la producción de lana", resaltó.
"Desde el punto de vista estadístico, la técnica tiene un impacto altamente significativo y es muy recomendable para los productores", expresó. "Esta práctica permite resolver la baja producción de carne, una de las principales deficiencias de los emprendimientos laneros", planteó. Con relación a su factibilidad económica, el especialista del INTA Mercedes comentó que la relación costo-beneficio "está cubierta con la producción de ese cordero extra".