REVISTA BIMESTRAL
OCTUBRE - NOVIEMBRE 2017 I NUMERO 152
ACEITES Y FIBRAS
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El desarrollo del sector celulósico papelero
como motor de la bioeconomía forestal

 
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Ing. Agr. Gustavo Cetrángolo
M.N. 06186*01*01
Socio Proyecto Ysyry Cuatia.
Integrante Comisión Forestal CPIA
 
   

La última fábrica de celulosa con materia prima de madera que se puso en marcha en la Argentina fue Alto Paraná SA en 1983; han pasado 34 años sin un nuevo emprendimiento industrial de magnitud en la industria celulósica papelera.

Mientras tanto nuestros vecinos evolucionan de acuerdo al cuadro siguiente en lo que hace a proyectos de celulosa:

Cuadro 1: Expansión de la Capacidad de Producción de Pasta de Madera

 
   

Fuente: Generación Futuro, Banco de Inversión, Brasil


Por otra parte la balanza comercial de productos celulósico- papeleros es ampliamente deficitaria para nuestro país como se muestran en el Cuadro

 
   

Se da la rara paradoja que el Estado paga subsidios para la plantación forestal y aquella madera, especialmente la de pino de diámetros menores a 18 cm de diámetro, no tiene demanda comercial. Hoy se presenta el gran desafío al país de desarrollar una industria que articule con otras, como ser las PYMES del aserrado, de tableros y la energética para articular en forma armónica la cadena de valor del sector. Esto generará una mayor competitividad e incrementará la rentabilidad del sector.

El proyecto YSYRY CUATIA como modelo del desarrollo de la industria

 
   

En Marzo de 2016 un grupo de empresarios contratamos a la consultora finlandesa Poyry para que nos realice un estudio de prefactibilidad sobre una idea nuestra de instalar una fábrica de celulosa sin blanquear y papel para embalaje, de los denominados Kraftliner. La materia prima es el pino, de las que hay unas 350.000 hs en la cuenca de abastecimiento. Este proyecto, presentado al gobierno nacional y al de la provincia de Corrientes despertó el interés inmediato de dos grandes grupos empresarios internacionales del rubro de embalajes con los cuales se ha estado avanzando en las negociaciones. Estas negociaciones tienen varios frentes, uno es el que se refiere a la Evaluación de Impacto Ambiental, Económico y Social. Si bien la aprobación de la licencia de un proyecto de este tipo corresponde a la Agencia ambiental de la provincia (en este caso el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente), al intervenir en la financiación organismos multilaterales de crédito (Banco Mundial, BID, etc), además de las normativas de la provincia deben cumplirse las normativas de esta organizaciones, que en algunos aspectos -especialmente en lo social- son más estrictas que las de la propia provincia.
La primera conclusión es que no habrá inversores ni financiadores de proyectos que no cumplan con los más altos estándares en lo ambiental, entendiéndose también como ambiental el desarrollo económico y social de las comunidades que viven en los alrededores del proyecto.
Por otra parte los temas de logística y de recursos humanos son muy importantes para los inversores. Los temas de desarrollo de la hidrovía, la mejora de los FFCC, la incorporación de bitrenes, son acciones que contribuyen a la concreción de las inversiones.
La formación de RRHH en el área de la química, de lo forestal, de lo ambiental, la logística son temas que contribuyen a la competitividad sistémica. El empleo que genera esta planta son 400 puestos en forma directa, todos ellos calificados. Se calcula unos 2,6 puestos indirectos, es decir unos 1.040 más, en silvicultura y logística se calculan unos 1.200 directos y 3,9 indirectos es decir unos 4.680 más. Un total de 7.320. Los incentivos fiscales también son otro aspecto importante. Los grandes proyectos celulósico-papeleros de la Argentina se desarrollaron al amparo de leyes de promoción sectorial.
Como ejemplo del efecto de contar con incentivos claramente establecidos es la reciente ley de promoción de energía renovables o Renovar. Si bien se disponía de las tecnologías para generar en forma eficiente energía solar, eólica, biomásica y minihidro nadie invertía. Al tener una ley específica se comenzaron a producir importantes inversiones en esta área. Una fábrica de celulosa kraft es ante todo una fábrica de energía de biomasa con una producción de 40 MW en un proyecto pequeño como el de YC y puede llegar a 150 MW en proyectos de megafábricas como en Brasil y Uruguay. Toda la generación es de energía verde, que cuando hay excedentes se venden a la red eléctrica.
Un proyecto de este tipo, al ser capital intensivo necesita de una norma que regule los incentivos fiscales para su operación.

Tecnología

Las fábricas de celulosa kraft son de tecnologías maduras, el proceso es autosuficiente en energía eléctrica y térmica. Pero son una plataforma para el desarrollo de las biorefinerías en su tipo más complejo. La participación nacional en este tipo de fábricas es importante para desarrollar alta tecnología en el área de la bioeconomía.
La generación de gas de síntesis para la producción de combustible y compuestos hidrcabonados a traves del proceso Fischer-Tropsch es el desafío de las nuevas teconolgías vinculadas a las fábricas de celulosa. En síntesis el proyecto YSYRY CUATIA apunta al desarrollo regional, a poner en valor la más importante cuenca forestal del país, generar desarrollo local de alta calidad y ser plataforma tecnológica para la innovación en el sector bajo un sistema sustentable de producción.