REVISTA BIMESTRAL
FEBRERO - MARZO 2018 I NUMERO 154
BALANCE Y CAPACITACIONES 2017
SEMBRANDO PARA 2018
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Incorporación de pasturas megatérmicas
en sistemas de cría bovina en del sur de San Luis

 
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Ing. Agr. Carlos Magallanes
Extensión INTA Unión

 
   

En el Suroeste de la provincia de San Luis los campos ganaderos, la base alimenticia está constituida casi con exclusividad por pastizales naturales (de estado regular a pobre) y pasturas perennes; la de mayor difusión es el "pasto llorón" Eragrostis curvula y en menor escala Digitaria eriantha. Estas especies megatérmicas dan buenos resultados en la cría bovina, satisfaciendo plenamente las necesidades nutritivas a lo largo del ciclo productivo de la vaca de cría, utilizando cadenas forrajeras alternadas para el pastoreo entre "pasto llorón, digitaria y/o pastizal natural".

Las megatérmicas comienzan a rebrotar en el mes septiembre, dependiendo de las temperaturas y la humedad del suelo, caracterizadas por una buena producción de forraje durante su ciclo vegetativo que duplica por lo menos la de una pastura natural, aumentando de esta forma la receptividad de los campos.
La época de siembra de estas especies megatérmicas es amplia, obteniéndose los mejores resultados en septiembre hasta mediados de octubre. Existen siembras más tempranas (Junio, julio y Agosto), como tardías (Enero, febrero y marzo), debiéndose consultar con los Técnicos locales, analizando la situación particular de cada lote. La densidad de siembra es variable, pero en síntesis para "pasto llorón", en áreas donde las lluvias son mayores o iguales a 500 mm, es necesario 1 Kg. /ha de semilla con un 90% de poder germinativo, en regiones de menores precipitaciones puede llegar a 1.5 Kg. /ha. Se lo puede sembrar al voleo o en línea compactado, siembra superficial. Para "digitaria" 3 a 5 kg de semillas/ha dependiendo de la calidad de la semilla, entre 200 a 400 gérmenes viables/gr. A igual que "pasto llorón", la siembra es superficial, utilizando ruedas compactadoras anchas. Los fracasos en la implantación, se deben en muchos casos, a que la semilla queda muy profunda o en cámara de aire entre los pajonales (La plántula queda sin emerger).

Con respecto al manejo del "pasto llorón" ó "digitaria", durante el año de su implantación no es recomendable su pastoreo. Su primera utilización debe realizarse cuando termine la estación de crecimiento, ésto es, a partir del mes de Mayo. Excepcionalmente se podría utilizar a fines de verano y principios de otoño, si el tamaño de las plantas es el adecuado (4-5 cm. de diámetro de la corona a nivel del suelo). Es necesario esperar que las plantas desarrollen un buen sistema de radicular, pues de ellas dependerá la productividad de la pastura. Si no se cumple esta norma, los animales arrancarán las plantas, disminuyendo la densidad de estas en el potrero.

Para "pasto llorón" después de su implantación, en la primavera del año siguiente ya puede ser pastoreado, no aún con el máximo de carga estimado para ese potrero o parcela. En el tercer o cuarto año ya puede extraerse el máximo de raciones, en áreas húmedas (mayor a 500 mm), se obtienen entre 300/360 raciones ó 100/300 raciones en áreas secas (Entre 300mm y 500mm). En el caso de "digitaria" después de su implantación, usarla solamente diferida (Planta seca en pié), en otoño – invierno, después de la primera helada, hasta el mes de Septiembre. En los primeros 3-4 años el pastoreo es diferido, hasta lograr un buen stand de plantas en el lote. Una vez establecida la pastura en el lote, podemos hacer pastoreos estratégicos estivales de la pastura.

 
   

El cuadro 1 muestra la secuencia de uso que No es fijo, sino que presenta algunas variantes según el ambiente: La primer variante al inicio de la primavera, la entrada al "pasto llorón dependerá de las precipitaciones; Si la primavera comienza húmeda podremos pastorear el "pasto llorón" de lo contrario tendremos que esperar en el "natural o digitaria". La otra variante de uso es el mes de Enero cuando el "Pasto llorón" baja su calidad y debemos complementar con "pastizal natural o digitaria" para mantener el nivel nutricional en la hacienda. Por último la variante de otoño, dependerá del comienzo de los primeros fríos, según los años, las heladas se adelantan o retrasan, cuando el "pasto llorón" se seca producto de este evento, debemos trasladar el pastoreo a cuadros de "digitaria o pastizal natural".

Para "pasto llorón" cuando se logra un rebrote tierno de alta calidad de unos 16 a 25 cm. de largo de lámina, ya se lo puede entrar a pastorear unos 7 días y permitiendo un descanso de 35 días; para favorecer la uniformidad del pastoreo y optimizar su calidad, además esta división mejora la distribución de las heces y la orina de los animales en todo el potrero. Este período de descanso de 35 días puede variar, por la alta tasa de crecimiento del forraje (mediados de primavera y principios de verano), principalmente por las lluvias estivales y la fertilidad de los suelos, donde se puede optar por el mismo sistema de pastoreo explicado. Cuando la tasa de crecimiento es baja, principios de primavera, o por precipitaciones estivales bajas, el periodo descanso es un poco más prolongado, donde puede ser de unos 50 días.

 
   

El cuadro 2, muestra las variaciones, tanto en el porcentaje de proteína bruta como en la digestibilidad, a través de su ciclo vegetativo de estas megatérmicas. El valor nutritivo que ofrece el "pasto llorón" es dependiente de las condiciones climáticas y edáficas de una determinada región y por lo tanto no es posible modificarla, al menos en gran escala. Las combinaciones entre los requerimientos energéticos y el valor nutritivo del "pasto llorón" a través del tiempo, dan lugar a múltiples situaciones, donde puede ayudar a desarrollar programas de suplementación proteica o de otras alternativas forrajeras como muestra el cuadro1.