REVISTA BIMESTRAL
FEBRERO - MARZO 2018 I NUMERO 154
BALANCE Y CAPACITACIONES 2017
SEMBRANDO PARA 2018
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Uso agronómico
de residuos orgánicos de origen animal

 
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Ing. Agr. Nicolás Sosa
INTA EEA Manfredi

 
   


La producción animal en Argentina evoluciona hacia sistemas intensivos y concentrados (mayor densidad de animales por unidad de superficie), que generan una mayor cantidad de residuos recuperables. Esta evolución no ha sido exclusiva de nuestro país, sino una tendencia generalizada en el mundo, acompañada a su vez, por un mayor interés por el ambiente asociado a las características de producción y al desarrollo sustentable (Gambaudo y Sosa, 2015). El reciclado de nutrientes por medio del uso de subproductos orgánicos de origen animal (efluentes y residuos sólidos), no sólo aumenta la producción de los cultivos por su función como fertilizante, sino también contribuye a generar un sistema sustentable, dado que mejora las condiciones físicas y biológicas de los suelos.

Caracterización de subproductos

Los residuos ganaderos presentan una enorme variabilidad en su composición y por lo tanto en el contenido de nutrientes para los vegetales. Esto depende de muchos factores tales como: sistema de estabulación, alimentación, sistema de limpieza, tratamiento y duración del almacenaje, etc (Sosa et al., 2013). Básicamente, las enmiendas orgánicas constituyen una importante fuente de materia orgánica (MO) y nutrientes como nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) necesarios para el crecimiento de los cultivos, pero en algunos casos presentan un desequilibrio en relación a las necesidades de los cultivos.

Para una correcta utilización de los residuos orgánicos como abono agrícola es necesario considerar la composición de los mismos, la oferta de nutrientes del suelo y las necesidades de los cultivos a fertilizar. Los subproductos orgánicos se comportan de manera diferente según la relación carbono/nitrógeno (C/N) que presentan. Aquellos con relación C/N alta tienen una tasa de mineralización más lenta y contribuyen a incrementar la MO del suelo. La aplicación de estos subproductos orgánicos (compost, estiércol) se recomienda para el mantenimiento de la MO del suelo. Los subproductos orgánicos con relación C/N baja (guano de ponedora, efluentes de cerdo) tienen una contribución neta final a la MO del suelo reducida, en cambio, se comportan de forma más parecida a los abonos minerales ya que los nutrientes que aportan están rápidamente disponibles para los cultivos (Ubacht et al., 2005).

La siguiente caracterización de residuos orgánicos es orientativa, por lo que se recomienda a cada establecimiento, realizar un correcto muestreo y análisis de los mismos previo a su uso.

Subproductos de la producción porcina

Existe una enorme variabilidad en la composición físico-química del efluente porcino dependiendo del sistema de producción, tipo de explotación, la edad del animal, la dieta y el manejo de las granjas porcinas (tipo de bebedero, manejo del agua, etc.).
En la Tabla 2 se observa la composición media de efluentes porcinos en ciclo cerrado.

 
   

Tabla 2: Composición media de efluentes de cerdo.
Fuente: Laboratorio de Gestión ambiental - EEA INTA Marco Juárez.


También es necesario tener en cuenta otros parámetros, como ser:
› La mayor parte del N que contiene se encuentra en forma amoniacal, rápidamente disponible para el cultivo.
› Los valores de pH son básicos, del orden de 7 a 8,5.
› La conductividad eléctrica es elevada, varía según la calidad del agua.
› La relación C/N es muy baja, con valores entre 3 y 5, hecho que explica la elevada disponibilidad del N que aporta.

Subproductos de la producción de leche: efluentes y residuos sólidos de tambo

En el proceso de concentración actual de la producción de leche, es clave un correcto manejo y tratamiento de los efluentes generados en el sistema. Los efluentes de tambo están conformados por una fracción sólida (materia fecal, restos de alimentos y barro) y una líquida (agua, orina, restos de leche y soluciones de limpieza del equipamiento de ordeño) (Charlón et al., 2009).

Con la finalidad de reducir la carga orgánica y cantidad de sólidos en los efluentes, se puede implementar como alternativa de manejo y tratamiento de efluentes, la separación mecánica y/o física de los residuos sólidos en el sistema de tratamiento.

En la Tabla 3, se observa la caracterización promedio del efluente crudo de tambo y del material semisólido retenido en el tamiz.

 
   

Tabla 3: Composición químicas promedio de subproductos de tambo.
Fuente: García et al, 2008; 2011.


La separación de sólidos de los subproductos de tambo por acción física y/o mecánica, genera la concentración de nutrientes y MO en la fracción sólida. La menor carga orgánica en el efluente líquido remanente, garantiza una mayor eficiencia del sistema de tratamiento secundario previo a su disposición final. Otros parámetros a destacar en la composición de estiércol de vacas lecheras son (LAF, 1999):
› Contribución importante de calcio (Ca) de 4,45% sobre MS.
› Valores de pH básicos (7,5 a 8).
› Conductividad eléctrica entre 1,2 y 4,2 dS/m.
› Relación C/N muy variable según el grado de madurez del estiércol.

Subproductos de la producción de carne (feedlot)

El estiércol fresco de feedlot está compuesto por una mezcla de heces y orina, cuya composición es un factor clave para entender no sólo la magnitud de los niveles de nutrientes y sales acumuladas en el suelo, sino además los potenciales cambios en las propiedades y atributos de calidad del sistema edáfico (García, 2009). En la Tabla 4, se presentan las propiedades químicas del estiércol fresco registradas como valores estándares por organismos internacionales (ASAE, 2003).

 
   

Tabla 4: Propiedades químicas de estiércol de feedlot.
Fuente:ASAE, 2003.


Investigaciones realizadas ponen de manifiesto que las heces frescas presentan un pH cercano a 7, y que con el tiempo de almacenamiento el pH aumenta.
Otros parámetros a destacar en la composición de estiércoles son:
› Contribución de calcio y magnesio (1,65% y 0,57%, respectivamente sobre MS).
› Relación C/N muy variable según el grado de madurez del estiércol.
› Valores de sodio (Na) de 0,35% sobre MS, que suponen aportes de 5 kg de Na por cada 10 t de estiércol.

Las propiedades químicas del estiércol de feedlot dependen de diversos factores como ser: tamaño y edad del animal, tipo de animal, consumo de agua, dieta, densidad de animales, superficie de los corrales, clima, productividad y manejo.

Subproductos de la producción aviar (guano de gallinas ponedoras y cama de pollos parrilleros)

La producción avícola en Argentina experimentó un sostenido crecimiento en los últimos años, tanto en la producción de huevos como de carne debido al aumento del número de granjas como así también al incremento de la escala productiva de las mismas.

Esto fue posible a través de la integración, mediante la cual el sector avícola ha desarrollado la elaboración de un producto homogéneo, trazable, seguro y de elevada calidad que es reconocido y demandado por el mercado externo.

En la Tabla 5 se observa la composición físicoquímica del guano de gallinas ponedoras y cama de pollos parrilleros al momento de ser removidas de galpones comerciales.

 
   

Tabla 5: Composición de guano de gallinas ponedoras y cama de pollos parrilleros.
Fuente: Adaptado de Maisonnave et al., 2015.


La concentración de nutrientes en el estiércol de pollos parrilleros o cama de pollo es menor a la presente en el estiércol de gallinas ponedoras. Esto se debe a la presencia de cáscara de arroz, viruta de madera o cáscara de girasol en la cama de pollos parrilleros.

Otros parámetros a destacar en la composición del guano de ponedora son:
› Los valores de pH varían entre neutros a básicos, de 7 a 8,6.
› La conductividad eléctrica varía entre 7,5 y 10,5 dS/m.
› El contenido de humedad del estiércol de ponedora presenta valores más altos en galpón automático.
› El contenido de humedad del estiércol de pollos parrilleros se determina en otoño. En verano los valores aumentarían por humedad de los aspersores.

Consideraciones Finales

Conocer el tipo de abono que gestionamos (composición físico química y características), así como su correcta utilización y manejo (aplicación al suelo en dosis agronómicas según tipo de cultivo, época de aplicación y suelo receptor), determinarán principalmente el buen uso que se le dé a estos materiales, que sin duda hay que tener presente, dado su importante valor agrícola, a la hora de restituir los niveles de materia orgánica y nutrientes del suelo. La fertilización de cultivos y pasturas con residuos orgánicos debe considerarse una alternativa viable de fertilización complementaria al uso de fertilizantes minerales. Un preciso control de la cantidad de subproducto a aplicar y una correcta utilización de los métodos mecánicos para realizar esta distribución, resultan imprescindibles para garantizar un manejo sostenible, rentable y agronómicamente correcto de estas enmiendas. La utilización de subproductos de la producción animal debe ser tomada como una estrategia de fertilización a largo plazo donde se preserva el medio ambiente y se conserva la fertilidad del suelo.