REVISTA BIMESTRAL
JUNIO - JULIO 2018 I NUMERO 156
BUENAS PRACTICAS
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Las BPA en aplicaciones de fitosanitarios: Merecer un cambio

 
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Ing. Agr. Esp. Mec. Agrop. Ramiro E. Cid
M.N. 10.100 *01*01
Instituto de Ingeniería Rural – INTA Castelar.
 
   


Seguramente existen muchas definiciones posibles para BPA, pero no hay ninguna duda de que, en el caso de las aplicaciones de fitosanitarios, los aspectos relacionados con la protección de la salud de los trabajadores y de terceras personas, así como también la de los animales domésticos y la preservación del ambiente cobran una importancia más que relevante.

Esto es así ya que no hay en nuestro país, prácticamente ninguna zona agrícola donde no se hayan instalado conflictos entre una visión meramente productivista contra otra absolutamente "ambientalista" que presenta una imagen de tintes catastróficos a causa del uso desmedido e incontrolable de los fitosanitarios o, como suelen llamarlos despectivamente, los "agrotóxicos". Como muestras de un largo rosario de situaciones podemos mencionar los casos del Barrio Ituzaingó, en Córdoba, La Leonesa en Chaco, San Salvador en Entre Ríos, Alberti en Buenos Aires…y sigue la lista.

 
 

Tanto se ha insistido con el tema, en un momento en que la presencia de una infraestructura de información invasiva, tendenciosa y de alta escala, provista por la curaduría web facilita esta difusión, que se ha generado en muy amplios sectores de nuestra sociedad la idea de que los fitosanitarios son intrínsecamente negativos, generadores de enfermedades y causantes de deterioro ambiental.

Un caso paradigmático es el del glifosato, donde, montadas sobre el argumento de que I.A.R.C (International Agency for Research on Cancer) lo clasificó dentro del Grupo 2A, o sea probablemente cancerígeno, se generó toda una campaña en su contra que, lamentablemente, llegó a estratos judiciales y legislativos municipales, provinciales e incluso nacionales.

Significativamente, en esta campaña no se tuvieron en cuenta ni que otros organismos (1) se pronunciaron claramente en sentido contrario o, lo que es más llamativo aún, no se menciona que la IARC considera cancerígenas a las bebidas alcohólicas, las bebidas calientes, los polvos de maderas, las emisiones de los motores Diesel, el aire contaminado en ciudades y las carnes procesadas, situaciones todas ellas con mucha mayor exposición masiva. También IARC menciona como cancerígenas (no ya como probablemente cancerígenas) las exposiciones ocupacionales de pintores, fábricas de muebles, fábricas de zapatos y otras sin que nadie dedique sus esfuerzos a preservar la salud de estas personas.

En base a esta realidad entre lo fuertemente criticado y aquello que se deja de lado parece surgir un espíritu, cuando menos, llamativamente contradictorio.
Es un caso concreto del concepto filosófico denominado "post verdad", es decir un criterio erróneo que se va instalando a fuerza de repeticiones en los medios y potenciado por las redes, que termina siendo aceptado como cierto ya que es funcional a los prejuicios ideológicos de muchas personas. Personalmente, siguiendo la línea de algunos pensadores, prefiero denominarlas "plus mentiras", como una descripción más certera.

Pero, evidentemente, no podemos desconocer la existencia de casos en que las aplicaciones se llevan a cabo de manera incorrecta, sin considerar las condiciones ambientales o sin tener en cuenta la presencia de zonas sensibles, y con consecuencias negativas.
Cada uno de estos episodios repercute en los medios y las redes sociales contribuyendo a generar una mala imagen del sector de las aplicaciones, salpicando también, lamentablemente, a aquellos que día a día ponen lo mejor de sí mismos en pos de lograr trabajos eficaces y eficientes.

 
 

Otro aspecto contradictorio surge cuando sectores sociales consideran a los fitosanitarios como algo intrínsecamente negativo, dejando de lado que los mismos son solamente una herramienta productiva (a mi criterio una excelente herramienta productiva) y, como es sabido, las mismas pueden ser utilizadas en buena o en mala manera. Así como un vehículo no es nunca responsable de un accidente de tránsito, sino que lo es su conductor, nuestros casos de mala praxis corresponden a los responsables de la aplicación de los agroquímicos y no a los mismos.

Por lo tanto, entiendo que, tal como está planteada la relación entre el sector usuario de fitosanitarios y la sociedad, es preciso ir generando un cambio positivo en la calidad general de nuestras aplicaciones, que sea transmitido de manera eficiente a la población y que tenga como resultado final un nivel de excelencia en los trabajos a lo largo y a lo ancho de nuestras zonas agrícolas.
Solamente de esta manera la sociedad en su conjunto comprenderá que los fitosanitarios son, hoy por hoy, una herramienta imprescindible y altamente eficiente para la producción vegetal y que, tal como sucede en la enorme mayoría de los países de importancia agrícola, no tienen por qué ser motivo de una fuente inagotable de conflictos sino, muy por el lado contrario, un factor a favor del desarrollo y el bienestar de los argentinos.

Pero, lamentablemente, en muy raros casos estos cambios se dan de manera espontánea. Exigen el esfuerzo de todos los sectores involucrados: laboratorios de fitosanitarios, fabricantes de maquinaria, proveedores de insumos, productores y, muy particularmente, de los profesionales del agro que son quienes deben ser los gestores de la calidad de estos procesos. Dicho de otra manera: para que este cambio se produzca, el sector debe merecerlo en base a los esfuerzos volcados en pos de este objetivo y los profesionales del agro deben ser el puntal principal del mismo.

Los aspectos principales de la participación de nosotros como profesionales en este proceso, muy principalmente en lo que hace a las aplicaciones periurbanas o cercanas a las denominadas "zonas sensibles", que son el principal foco de conflicto, están perfectamente descriptas en dos documentos que son de acceso público a través de la web:
› "Pautas Sobre Aplicaciones de Productos Fitosanitarios en áreas Periurbanas", elaborado en el año 2013 con la coordinación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y la participación activa de INTA, SENASA, AACREA, AAPRESID, CASAFE, CIAFA, CPIA, FADIA, CFF, FeArCa y Facultad de Agronomía de la UBA.
› "Recomendaciones para Normativas de Departamentos, Municipios y Partidos que Regulen sobre Aplicaciones de Productos Fitosanitarios" elaborado en el seno de la Red BPA.

Estos documentos mencionan claramente la necesaria participación de los profesionales del agro en el monitoreo de los cultivos, en la generación responsable de recetas de compra y de aplicación de fitosanitarios, en el control de la ventana climática de aplicación, en la evaluación de riesgos eco-toxicológicos, en las recomendaciones de las técnicas de aplicación y en la verificación "in situ" de la calidad de las mismas. Ninguna de estas etapas debiera estar exenta de la participación responsable de un colega. Lamentablemente, debemos aceptar que, muchas veces, estos procesos no son seguidos con la rigurosidad que corresponde. A corregir estos aspectos me gusta referirme con un slogan: "Merecer el cambio".

Me animo a agregar algo más aún. Nos encontramos en una etapa de desarrollo y aparición comercial de nuevas tecnologías electrónicas relacionadas con la aplicación de fitosanitarios, que pueden revolucionar los métodos tradicionales, con significativas mejoras en la calidad de nuestros trabajos. Los profesionales del agro deben estar sumamente atentos a la aparición de las mismas y ser difusores permanentes de aquellas que consideren valorables.

Finalmente, cada profesional debe ser un docente que capacite a sus asesorados, ya se trate de empresas u operarios en esta tecnología. ¡No hay mejor inversión que aquella que se hace en pos de mejorar la calidad de nuestros recursos humanos!

(1) Entidades que no comparten el criterio de I.A.R.C. Fuente: García Susana: "El Glifosato y el Cancer".
Presentación en INTA Márcos Juárez.
• APVMA: Australian Pesticides and Medicine Authority
• U.S. EPA: United States Environmental Protection Agency
• PMRA: Health Canada’s Pesticide management Regulatory Agency.
• BfR: German federal Institute for Risk Assessment.
• EFSA. European Food Safety Authority. • OMS: Grupo Central de Evaluación de Residuos de Plaguicidas (Joint FAO/WHO Meeting on Pesticides Residues – JMPR)