Agropost OnLine
REVISTA BIMESTRAL
AGOSTO - SEPTIEMBRE 2018 I NUMERO 157
HERRAMIENTAS PARA UN AGRO SUSTENTABLE
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Cultivos de cobertura con centeno
para control de erosión en INTA San Luis

 
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Dr. Ing. Agr. Juan Cruz Colazo
EEA INTA SAN LUIS
 
   


Uno de los procesos más importantes de la degradación de los recursos naturales es la erosión. La erosión acelerada es responsable de las formas más completas de degradación de los suelos.
Los suelos de ambientes áridos y semiáridos tienen mayor susceptibilidad a erosionarse por el viento dadas sus características: generalmente son poco desarrollados, de textura gruesa y poco estructurados. Las condiciones climáticas de estas regiones están principalmente caracterizadas por precipitaciones concentradas en periodos cortos de tiempo, con vientos de gran intensidad coincidentes con periodos secos, altas temperaturas y altas tasas de evapotranspiración.

La mitad de los suelos de la Argentina son susceptibles a la erosión por el viento. En la actualidad, aproximadamente 41 millones de ha se encuentran erosionadas por el viento. Los principales factores que explican este fenómeno varían entre regiones, pero pueden sintetizarse en el sobrepastoreo en la Patagonia, la deforestación en el NOA y la simplificación de los sistemas de producción agropecuaria en la región pampeana. Actualmente, en esta última región la participación de los cultivos estivales.
En general, en las secuencias de cultivos estivales el riesgo a la erosión eólica es mayor, ya que los barbechos, la siembra y las primeras etapas del cultivo, etapas con menor cobertura, coinciden con las épocas más erosivas.

El rol de los cultivos de cobertura

 
Figura 1. Dinámica de erosividad climática y dinámica de generación de cobertura de cultivos estivales e invernales. Elaboración propia.

 

Mantener el suelo cubierto, es la práctica más efectiva para disminuir las tasas de erosión eólica, ya que con 30% de cobertura se controla más del 80% de la erosión. La cobertura generada produce un aumento en la altura de la capa límite de viento, lo que disminuye la velocidad de viento en la superficie. En este sentido, la inclusión de un cultivo de cobertura invernal produce la cobertura, en primer lugar verde y luego seca, en los momentos más adecuados, ya que en la región central de Argentina la erosividad del viento es máxima desde Agosto a Diciembre (Figura 1).

Tecnologías de control de la erosión eólica mediante el uso del centeno en la región semiárida Central Argentina

 
Figura 2. Producción de biomasa aérea al momento del secado (Octubre) de tres materiales: Centeno diploide (Cn D), centeno tetraploide (Cn T) y tritícale (T) sembrados en mayo y en junio en el Sur de San Luis.

 

La inclusión de cultivos de cobertura (CC) no es una tecnología rígida. En función del servicio eco sistémico, en este caso el control de la erosión eólica, se buscan características particulares como la generación rápida de biomasa aérea y la tolerancia a estrés hídrico. En este sentido, la utilización de centenos, en especial las variedades diploides, han mostrado las mayores producciones de biomasa al momento del secado frente a otras especies como tritícale, trigo y cebada en los ambientes semiáridos de San Luis (Figura 2).

Otro aspecto importante es la fecha de siembra, la cual es altamente dependiente del cultivo antecesor y del tipo de siembra. Luego de un picado de maíz no existen grandes dificultades, siendo ideales las fechas de marzo, las cuales permiten un secado entre agosto y septiembre, cuando el centeno ya está en encañazón. Luego del cultivo de soja, el más común en la zona, las fechas de siembra varían entre mayo y junio, produciendo en promedio 30% más de biomasa las primeras (Figura 2).

Un aspecto importante que cobra cada mayor relevancia en la zona son las siembras aéreas sobre maíces. En este caso, lo que se persigue es la fijación del rastrojo. Las mismas se realizan desde marzo a mayo.

Cultivos de cobertura en maní

Un aspecto particular es el cultivo de maní, que comparte la misma dinámica de generación de cobertura que el resto de los cultivos estivales, pero a diferencia de éstos, el proceso de cosecha de su fruto produce una remoción de suelo durante la operación de arrancado. Es por ello que el uso de un cultivo de cobertura posterior al maní es una práctica obligatoria en la provincia de San Luis, y una Buena Práctica cada vez más utilizada en la provincia de Córdoba.

La práctica más común en estos sistemas es el uso de centeno, aplicado al voleo previo al arrancado de maní. Estudios realizados en el Sur de Córdoba desde el año 2015 han mostrado una reducción de la tasa de erosión eólica de hasta 5 veces comparada con la situación sin CC.
Sin embargo, en aquellas situaciones con una alta oferta hídrica durante el otoño, el rápido crecimiento del CC y la demora en la cosecha del maní, producen que el CC genere interferencia en la cosecha de este último. Es por ello que se ha avanzado en el estudio de otras alternativas, como la siembra del cultivo de cobertura una vez finalizada la cosecha. En este sentido, en suelos franco - arenosos y cuando la fecha de siembra es anterior a julio, las eficiencias de control serían similares a las del voleo previo al arrancado.

Consideraciones finales

Los cultivos de cobertura invernales son una alternativa eficiente para el control de la erosión eólica en la región central de Argentina. El centeno es la alternativa más adecuada para los sistemas de producción de San Luis.