REVISTA BIMESTRAL
DICIEMBRE 2018 - ENERO 2019 I NUMERO 159
SENASA Y LOS PROFESIONALES
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El sector viverista
eslabón clave para prevenir el HLB


 
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Ing. Agr. Verónica Frigidi
M.N. 15897*01*01
Coordinadora del Programa Nacional de Sanidad de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal del Senasa
 
   


El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se encuentra presente en cada uno de los eslabones de la cadena vegetal con el objetivo de asegurar que la totalidad de los procesos productivos sean desarrollados por medio de entornos sanitariamente aptos, para minimizar el riesgo de introducción y dispersión de enfermedades. El material de propagación es el primer eslabón de las cadenas frutícolas, hortícolas, forestales e industriales. Es por ello importante disponer de materiales en buenas condiciones sanitarias para garantizar la calidad y el potencial de las plantas que serán utilizadas para la producción.
La sanidad y la calidad de la producción citrícola se origina en el vivero, por eso los productores deben utilizar y trasladar material cítrico certificado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE), el cual sólo puede adquirirse en viveros inscriptos por el SENASA, dado que éstos cumplen con los estándares fitosanitarios necesarios para lograr una producción de fruta sana y de calidad. En este sentido, la Resolución SENASA Nº 930/09 exige que todo material de propagación de cítricos, incluida la planta terminada, debe producirse y mantenerse en viveros bajo cubierta, y regula la utilización de estructuras con malla antiinsectos para la producción de plantas cítricas libres de enfermedades, transmitidas y dispersadas por vectores.

 
 

El huanglongbing (HLB) es hoy la mayor amenaza para la industria citrícola de nuestro país. Se trata de una enfermedad que hasta el momento es incurable y que obliga a erradicar (arrancar de raíz) la planta afectada y destruirla, sin posibilidad de salvación. Los árboles enfermos producen frutos amargos, incomibles, deformes y, con el tiempo mueren. Allí donde haya HLB habrá una producción arruinada y miles de familias en riesgo de perder su principal sostén económico.

La transmisión del HLB es a través de plantas enfermas, por la utilización de yemas infectadas o a través del insecto vector, Diaphorina citri, el cual se encuentra presente en nuestro país. Es suficiente la introducción de una sola planta enferma dentro de un lote sano para poner en riesgo la totalidad de la producción del establecimiento. Las plantas y árboles jóvenes tienen múltiples brotes al año, constituyéndose en el material de mayor riesgo de infección de HLB, por la atracción que ejercen los brotes tiernos sobre el vector.

En la Argentina el tránsito de plantas y/o sus partes para su posterior implantación, multiplicación, propagación y/o venta, con excepción de la semilla botánica, debe estar acompañado por el Documento de Tránsito Vegetal Electrónico (DTVe). Este documento acompaña a cada carga de origen vegetal en su traslado, y detalla las características, origen, destino y uso que se le dará al producto en tránsito. En aquellos casos en los que la carga en tránsito implique un potencial riesgo fitosanitario, y requiera de tratamientos especiales, el DTVe también lo advierte en el momento de su generación, y lo comunica al interesado del traslado y aquellos encargados de los controles en ruta.

El Programa Nacional de Sanidad de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal, de la Dirección Nacional de Protección Vegetal (DNPV) del SENASA, tiene como principal objetivo evitar la dispersión de plagas y enfermedades a través del material de propagación, asegurar su origen, y establecer el estatus fitosanitario del sector viverista.

 
 

Este programa nacional, a través de su Disposición DNPV N°4/2013, regula la actividad viverista determinando requisitos particulares para cada segmento de producción de plantas. Esta normativa reglamenta la implementación del Registro Nacional Fitosanitario de Operadores de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal (RENFO), integrado por los distintos tipos de operadores y responsables técnicos de viveros, de acuerdo al material de propagación que produce y/o manipula, y su riesgo asociado.

Desde el momento de su creación en el año 2007 a la fecha el Programa lleva registrados más de 2.200 viveristas en el RENFO, de los cuales 260 son productores de plantas cítricas. Como las plantas cítricas enfermas (o parte de las mismas) son la principal vía de dispersión a largas distancias, tanto de HLB como de múltiples plagas entre cultivos, la fiscalización del cumplimiento de la normativa cobra mucha importancia para minimizar el riesgo de dispersión de la misma.

Para evitar que el HLB ingrese al país es menester reiterar que está prohibido el ingreso ilegal de todo tipo de material cítrico desde otros países y al momento de comprar material cítrico de viveros es obligatorio que sea producido bajo cubierta. Esta constituye la principal medida para prevenir la enfermedad.