REVISTA BIMESTRAL
DICIEMBRE 2018 - ENERO 2019 I NUMERO 159
SENASA Y LOS PROFESIONALES
» Comisiones

 

HLB
monitoreá, controlá, denunciá


 
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Ing. Agr. Pablo Cortese
M.N. 14361*01*01
Director de Vigilancia y Monitoreo del Senasa
 
   


La actividad citrícola es una de las piezas más importantes del sector agroalimentario nacional. Según los datos proporcionados por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), nuestro país produjo más de tres millones de toneladas de naranjas, pomelos, mandarinas y limones que fueron destinados al consumo interno, la industria y la exportación.

Con más de 135 mil hectáreas implantadas, una producción total valuada en más de mil millones de dólares, 5300 productores, 330 plantas de empaque para mercado interno, 75 plantas de empaque para exportación y 22 plantas industriales, la Argentina es el octavo productor mundial de cítricos y se estima que, actualmente, la actividad proporciona trabajo a casi 100 mil personas en 12 provincias.

El Huanglongbing (HLB) es una enfermedad que proviene del continente asiático y afecta a todos los cítricos y otras especies de la familia Rutáceas. Se la considera la enfermedad más devastadora de los cítricos a nivel mundial por la conjunción de tres factores: los daños que causa, la dificultad de su diagnóstico y la velocidad de su expansión. Estudios recientes estiman que el HLB fue el responsable directo de la pérdida del 30% de los cítricos dulces del mundo.

 
 

La clave del impacto económico del HLB radica en sus hospedantes. Cuando una planta que contrajo la enfermedad finaliza su período de latencia, la defoliación, caída de los frutos y pérdida del valor comercial de los mismos provocan que la planta quede improductiva. Con el tiempo, los síntomas se van acentuando de forma paulatina hasta ocasionar la muerte biológica del ejemplar.

El agente causal es la bacteria Candidatus Liberibacter spp., que afecta el tejido floemático y trae como consecuencia la muerte de las plantas. La bacteria es transmitida por un insecto vector de amplia distribución a nivel mundial conocido como Psílido Asiático de los Cítricos (Diaphorina citri), el cual está presente en todas las zonas productoras de cítricos de nuestro país a excepción de la provincia de Buenos Aires, Tucumán y Catamarca, donde hasta el momento no fue detectado. En dichas zonas de ausencia, el Senasa mantiene una extensa red de vigilancia con más de 280 sitios de trampeo para la detección del insecto.

La principal característica del HLB es su corto período de latencia cuando afecta a plantas jóvenes, llegando a causar su muerte en menos de tres años. En el caso de plantas adultas, la aparición de los síntomas toma un tiempo mayor, aunque con idénticas consecuencias. Además, el correcto diagnóstico de la enfermedad puede resultar difícil porque la sintomatología foliar suele confundirse con muchas deficiencias de orden nutricional. En hojas se observa un moteado difuso asimétrico y nervaduras corchosas y/o amarillas, mientras que en frutos pueden apreciarse la maduración invertida, el crecimiento asimétrico y el aborto de las semillas. Además los mismos se tornan ácidos y caen prematuramente.

Al día de hoy no existe medida de control alguna contra el HLB. Frente a una planta enferma sólo queda la erradicación inmediata y el control químico del insecto vector a fin de reducir su transmisión y evitar así el avance de la epidemia. En la Argentina, el HLB es una enfermedad con el estatus fitosanitario de “Plaga Cuarentenaria Ausente con áreas bajo plan de contingencia”. El Senasa, por medio de la Dirección de Vigilancia y Monitoreo ejecuta el Programa Nacional de Prevención de HLB (PNPHLB).

Las acciones llevadas a cabo por el Programa comprenden, principalmente, la vigilancia para la detección precoz del HLB y su insecto vector, realizando monitoreos en cultivos comerciales, arbolado urbano y plantas de traspatio; como así también tareas de fiscalización y control en rutas y pasos fronterizos.

 
 

Desde 2010, se monitorearon más de 295 mil sitios, de los cuales se han recolectado 30.778 muestras del vector y 12.202 muestras de material vegetal.
En 2012 se detectó por primera vez la presencia de la enfermedad en el Departamento de General Belgrano, Misiones. Al año siguiente se hallaron nuevas plantas positivas en los municipios de Colonia Aurora y El Soberbio, también en Misiones. Estas primeras detecciones se produjeron en monitoreos en arbolado urbano y plantas de traspatio. En 2015 se detectaron los primeros tres focos en fincas comerciales.

Como resultado de las acciones de vigilancia para la detección precoz de HLB durante 2017, el Senasa detectó brotes de la enfermedad en la ciudad de Formosa, en la localidad chaqueña de Campo Largo, La Banda (Santiago del Estero), Ituzaingó (Corrientes) y Villa del Rosario (Entre Ríos). Asimismo, durante 2018 se detectaron 3 nuevos brotes en la provincia de Entre Ríos, en las localidades de Federación, Tatuti y Santa Juana. En resumen, actualmente el HLB afecta a 16 departamentos distribuidos en seis provincias, donde se detectaron y erradicaron un total de 328 plantas positivas al HLB y 24 muestras de Diaphorina citri portadoras de la bacteria causal de la enfermedad.

Los planes de contingencia, implementados en las zonas con detecciones de HLB de acuerdo con la Resolución Senasa Nº 372/16, principalmente consisten en la inspección del 100% de los hospederos para Diaphorina citri y HLB en un radio de 0.5 kilómetros desde el foco detectado, la erradicación de todas las plantas positivas de HLB, el control del insecto vector de la enfermedad (Diaphorina citri), la restricción del movimiento de fruta fresca cítrica sin proceso y la prohibición del movimiento del material de propagación hospedero; así como también el refuerzo de la difusión y concientización a los productores, estudiantes y público en general sobre la problemática.

 
 

Los planes se ejecutan durante un período de 30 meses y finalizan cuando ya no se registran más detecciones positivas. Todas estas medidas se realizan con el objetivo de eliminar las fuentes de inóculo y evitar su dispersión hacia otras zonas.

Una de las medidas para resguardar el estatus es la obligatoriedad de la utilización del Documento de Tránsito Vegetal (DTV) para el movimiento de fruta fresca cítrica. Esa medida comenzó a implementarse en 2016 y luego se amplió para todo movimiento de plantas cítricas. Para operar bajo el sistema, el sector viverista recibió asesoramiento y capacitación por parte de los agentes del Senasa para facilitar el cumplimiento de la nueva normativa.

De esta forma, el Senasa se encuentra presente en cada uno de los eslabones de la cadena productiva, asegurando que el proceso de producción de fruta cítrica se realice a partir de plantas sanas, y así mitigar el riesgo de aparición y dispersión de enfermedades que afectan a la citricultura.

Sin embargo, el productor es el responsable primario de la sanidad y calidad de su plantación. Por eso, es importante que realice monitoreos, controle su producción, y recuerde la obligatoriedad de denunciar al Senasa cualquier síntoma compatible con el HLB, tanto en el campo propio como en aledaños.

Para comunicarse con el Organismo se debe llamar al 0800-999-2386, enviar un correo electrónico alertahlb@senasa.gob.ar, o bien descargar la aplicación Alertas Senasa, que se puede descargar desde el teléfono móvil. Todos los canales se encuentran abiertos las 24 horas los 365 días del año.