REVISTA BIMESTRAL
FEBRERO - MARZO 2019 I NUMERO 160
AG TECH EN SILICON VALLEY FORUM
» Capacitaciones

 

Aprovechando la tecnología
para promover inversión y reducir riesgo



 
.
   
Jennifer Place
Inversora de Finistere Ventures
 
   

Es representante de una empresa llamada Finistere Ventures, un fondo de inversión en EEUU de Venture Capital enfocado en lo que es exclusivamente las tecnologías que transforman la cadena de valor del agro y de la comida. Pertenece a una empresa que por lo general invierte en las primeras etapas de desarrollo, sean empresas recién formadas a nivel semilla o sea inversiones sub un millón de dólares en tecnologías innovadoras en el agro o sino también participan en las primeras rondas de inversiones institucionales que ya son quizás entre 2 a 6 millones de dólares para lo que es acelerar el crecimiento de una nueva tecnología dentro del sector del agro.

La empresa considera que lo que es la transformación tecnológica en la agricultura se encuentra hoy en un punto crítico, particularmente cuando se observan las presiones que viven los productores todos los días: la volatilidad de los precios de los commodities, presiones a nivel de los costos de los insumos, de los agroquímicos, de la intensidad productiva de las tierras que continúa creciendo y también en EEUU se empiezan a ver presiones que comienzan a surgir a nivel del consumidor y todo lo que lo que se encuentra relacionado a la sustentabilidad de las operaciones. Surge el Agtech como respuesta que busca adaptar tecnologías o modelos económicos que han sido exitosos en otras áreas, para aumentar la productividad, la calidad y la sustentabilidad de lo que es hoy en día un mercado global que contribuye 5 trillones de dólares al producto bruto mundial.

 
 

Son pioneros en lo que es la formación del segmento Agtech de 'Venture Capital' y se ha visto un crecimiento casi exponencial en las inversiones. Comienzan a surgir proyectos tecnológicos que logran la captura de imágenes por ejemplo en el campo, el procesamiento de información que surge del suelo a través de los sensores, modelos económicos que logran adaptar y utilizar esa digitalización y esa Data para comenzar a brindar valor al productor. También hay toda un área de innovación en productos de semillas, productos agroquímicos que buscan utilizar los microbios en el suelo, tecnología digital aplicada al ganado e incluso nuevos modelos productivos como lo es la carne molecular o también modelos que buscan dejar de lado completamente al campo y lo que es el cultivo a puerta cerrada indoors en un ecosistema en donde está todo sumamente controlado.

En los últimos cinco años han visto casi siete billones de dólares invertidos en Agtech, que el año pasado marcó un nuevo punto máximo en esta industria con 1.8 billones invertidos y ya casi este año se está por superar los 1.6 billones de Venture Capital invertidos en innovaciones del agro a nivel global y todavía queda mucho por crecer. Cuando se compara con la inversión “Venture Capital” en todos los sectores lo invertido en Agtech es tan sólo uno por ciento del capital VC global.

En Latinoamérica por ejemplo el año pasado se invirtieron 30 millones en el desarrollo de lo que es el Agtech En su mayoría son empresas que recién comienzan y les interesa mucho participar en el crecimiento de esta tecnología en el marco regional. Consideran que la agricultura es algo global e invierten ya casi un 20% del portafolio en empresas que se encuentran radicadas fuera de los EEUU buscando líderes en centros de excelencia de la innovación en el Agtech y en la agricultura. Y claramente Argentina se destaca, la oportunidad es grande y hay tecnologías muy interesantes surgiendo a partir de centros de innovación y además un apoyo y un acompañamiento de instituciones gubernamentales como se observa en el evento en Rosario que van generando un ecosistema de innovación en el cual les interesa participar.

Observa ciertos desafíos en las economías regionales, como el acceso a capital de mayor grado para acompañar el crecimiento de estas empresas y además un desafío de adaptar para lo que es una tecnología que inicialmente se creó en el marco de un modo productivo muy regional adaptarla al mercado global. Tienen una estrategia colaborativa para desarrollar actividad en los mercados internacionales y un proceso de identificar primero los problemas locales de producción para invertir en nuevos mercados. Buscan construir círculos de confianza con personas aceleradoras locales e instituciones de gobierno de investigación que son líderes en sus industrias localmente y empezar a entablar lo que es un ecosistema de colaboración y de desarrollo de ideas.

Se debe comenzar a conocer a los productores de manera regional e identificar los problemas. El tema de la adopción tecnológica es algo muy complejo, así que necesitan siempre de productores que acompañen en el crecimiento y el desarrollo de estas nuevas tecnologías para invertir en algo que sea redituable y les sirva para mejorar su capacidad económica. Mostró el ejemplo dentro del portafolio de este modelo de colaboración con centros globales de una empresa que desarrolla una tecnología que ayuda a incrementar la capacidad fotosintética de las semillas especialmente la semilla de soja para incrementar su producción de aceites en un 10 a un 15 por ciento.

Esta tecnología surgió del marco de una investigación universitaria en Nueva Zelanda y se invirtieron 22 millones de capital en esta tecnología a nivel investigación para probar lo que era la ciencia detrás de la tecnología. Luego se invirtieron en conjunto con un grupo de aceleradoras locales dos millones de dólares para descubrir el impacto que esta tecnología tenía sobre el nivel productivo de la soja y además para comenzar a establecer lo que es la propiedad intelectual detrás de la tecnología y finalmente se ayudó a la empresa a levantar capital en el contexto 'Venture Capital' en Estados Unidos en donde cerró una ronda de casi 11 millones de dólares invertidos para desarrollar y comercializar la semilla. Otro ejemplo fue el de una empresa que lleva más de 10 años con tecnologías de utilización de los rayos UV para mejorar la calidad, el vigor y el crecimiento a nivel semilla y plantín de semilla. Por ultimo mostró como ejemplo a Crop x que es un sensor que se coloca en el suelo para medir el nivel del agua de humedad en el suelo y el nivel de nutrientes.

A través de lo que es la digitalización del campo buscan invertir en las tecnologías que son lo más low cost o sea lo más escalables y adaptables para el productor, con alta certeza y al crear plataformas inteligentes que proveen información del campo en tiempo real, se logra un aumento de la producción, una utilización más eficiente de los agroquímicos y una mejora de lo que es la volatilidad en el campo.

Con toda esta información con modelos que aplican la inteligencia artificial para la captura masiva de datos que utilizan el machine learning, se crean nuevos modelos económicos que comienzan a involucrarse más en lo que son las finanzas y la minimización del riesgo a nivel financiero y a nivel seguros.


 
.
   
Fernando Luciani
CEO del Mercado Argentino de Valores
 
   

Nuestro país tiene un posicionamiento relativo bastante deficiente en relación a los estándares de inversión en tecnologías, en agronegocios y en otros que son invertibles en otras partes del mundo. El desafío más grande es entender el mundo que hoy nos toca vivir y transitar.
El mundo en el que todos estamos insertos tiene principios, normas y bases que no son más las mismas que todos nosotros conocimos y en ese marco la inversión en tecnología y el enlace entre el capital, las ideas y los agronegocios terminan siendo centrales.
Hoy la persona que más nos conoce es Facebook dado que un estudio estadístico muestra que el algoritmo de Facebook tiene una capacidad de predecir nuestras propias respuestas con mucho más nivel de precisión que nuestras personas cercanas. “Es posible que las redes sociales y la Big Data nos conozcan a nosotros mejor que lo que nosotros mismos nos conocemos”.

 
 

Este paradigma obliga desde el punto de vista financiero a tener claro que cada día necesitamos multiplicar por siete con esta ley conocida de Moore nuestro desarrollo e inversión y ésto es un tremendo desafío para los países y las regiones porque el crecimiento exponencial de la mano de la inversión exponencial de capitales privados sobre ideas genera gran crecimiento pero puede generar tremendas brechas. El desafío para los que no vivimos ni en Silicon Valley ni en Israel es todos los días fomentar aquellas personas que son superavitarias, empresas, instituciones y gobiernos a invertir su dinero en proyectos productivos de inversión y desarrollo que contribuyan a hacer de nuestra región el Silicon Valley de otro país.

Los agronegocios son indudablemente el activo exportable más importante que tiene nuestro país entre otros. Pero debemos preguntarnos lo llamado en la economía conductista como “el sesgo de riqueza”. Tenemos los recursos naturales, ganado, capacidad productiva pero ésto solo sin tecnología resulta ser inescalable.
Hoy con la aparición de la carne o huevos con proteínas sintéticas debemos replantearnos al pensar que tener una gran pradera llena de vacas es una prima de valor central, dado que la tecnología y la inversión en estas nuevas tecnologías pueden reemplazarlas.

Observando lo que significa toda nuestra última campaña de soja en relación al mundo, representa algo así como 10 billones de dólares que es mucho dinero, pero la marca o logo de Apple vale 20 veces más que toda la soja junta puesta de Argentina y vendida en un solo instante. Sólo el valor de la marca, no la empresa con sus flujos y activos.
La conclusión es que nosotros tenemos muchísimo que hacer y empezar a abandonar ese sesgo de que por las grandes planicies somos un país rico. Indudablemente hay un potencial impresionante y es necesario reforzar la apuesta y el apoyo financiero y económico a esos activos estratégicos.
Tenemos los activos que desde la historia hasta el presente nos han calificado en el mundo y a esos activos debemos ponerle todos los cañones de inversión y de financiamiento.

Dentro de la Bolsa de Comercio de Rosario, el Mercado Argentino de Valores tiene un programa que es como una especie de autopista de acceso al mercado de capitales que lo que busca muy sintéticamente es poder encontrar determinados proyectos regionales locales escalables y sobre esos proyectos escalables lograr inversiones de inversores individuales fuera del marco de la oferta pública que estén dispuestos a comprar ese riesgo y trabajar localmente. Existe en otras partes del mundo a gran escala y en Argentina las aceleradoras están empezando a recorrer este camino.

“Debemos vincularnos con la inversión y con el financiamiento como base para lograr un país que sea rico, que otorgue mejor calidad de vida y que nos permita a todos un futuro mucho más sustentable”.