REVISTA BIMESTRAL
FEBRERO - MARZO 2019 I NUMERO 160
AG TECH EN SILICON VALLEY FORUM
» Capacitaciones

 

Revolución 4.0 en el agro
tendencias y desafíos



 
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Liza Prassack
Presidenta de Prassack Advisors. Estratega Digital y de Innovación para Agricultura y Sistemas Alimentarios
 
   

Comenzó preguntando a la audiencia “Cuando elegimos innovar en el campo, ¿quiénes son parte del equipo que nos ayudará a innovar? “.
Con su equipo ayudan a los productores a conectar sus producciones con los datos y con ello tomar decisiones. También con las empresas de alimentos para que puedan entender y respaldar la producción de lo que quieren vender.

 
 

Algunos de los ejemplos que abordó fueron:
> Drones para la aplicación de fitosanitarios disminuyendo así costos de operatoria en los campos.
> Robots para aplicación en ganadería que nos proveen de datos de consideración sustancial, con la información de cada animal en particular. Se puede crear información que nos provee Big Data y ésto hace que nuestro campo sea inteligente y podamos tomar decisiones inteligentes.
> Sensores de riego: planteó un ejemplo de campos en Indiana con controles en los pivots de riego, también es importante el software de gestión para esos campos con sensores y monitores. También medición de la humedad del suelo y disponibilidad de nutrientes, conocer si es necesario o no regar y cuándo.
> Monitoreo de silos para manejo de los granos y almacenamiento en momento óptimo para mantener la producción en condiciones seguras.
> Tractores autónomos que ayudan a reducir el uso y sobreuso del suelo y mejoran los rindes.

El teléfono celular nos ayuda a compartir información que debe ser sencilla para la toma de decisiones.
> La importancia del momento de cosecha por ej para huertas y viñedos(el 90% de sus viñedos tienen cosecha mecánica.
> Identificación de plagas mediante Inteligencia Artificial. Con los sensores podemos tomar acciones para aumento de rendimientos y ahorrar costos si identificamos el momento exacto para aplicación de fitosanitarios y de agua.
> Manejo de invernaderos con robots.
> Manejo de 5000 cabezas de vacas lecheras con instalaciones y sensores para seguir su comportamiento y mejorar performance de los rodeos utilizando tecnología con reconocimiento facial para mayor comodidad del ganado.
También señaló la importancia de la genética, de los microbiomas, de la siembra directa, uso de cultivos de cobertura entre otras. Planteó la necesidad de nuevos insumos y la pregunta de cúales serán las herramientas a futuro y a quien vamos a poner en nuestros campos para resolver los conflictos y mejorar las producciones.

 
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Gabriel Delgado
Director del Centro de Investigación en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales del INTA
 
   

Tenemos un mainstream en el sector agropecuario que considero tenemos que revisar “verdades” y tratar de generar información para aquellos que tienen que tomar las decisiones. Obviamente el sector agropecuario es el sector estratégico para el desarrollo de la Argentina, es emblemático en todas las regiones del país por la conexión cultural, política, económica y el valor de las economías regionales.

Argentina es uno de los pocos países del mundo que tiene más producción que la que consume y eso obviamente nos pone como un jugador central en todo este esquema. La oferta de tierra es fija, y también ahora la tierra se utiliza para producir energía y otros productos no alimentarios.

 
 

Hay especulaciones acerca de precios altos de los commodities sostenidos a lo largo del tiempo y sabemos que tenemos enormes oportunidades para producir más cantidades de alimentos.
La cantidad de tecnología que se ha invertido en los últimos años en el mundo va a generar aumento de la productividad por hectáreas quizás de manera tan creciente como lo va a ser la población mundial y eso no necesariamente se traduzca en un contexto de precios altos internacionales de las commodities.

Otro tema a considerar en materia de alimentos es la agricultura sin tierra, o la agricultura celular para la oferta global de alimentos. Este negocio de 3 trillones de dólares en el mundo como el sector de los alimentos todavía no ha sido aún interrumpido por tecnologías disruptivas para producción de proteínas.

Planteó los cambios en las pautas de consumo, hay determinadas pautas que hay que analizar y ver si esta cuestión “ofertista” nos dará sustentabilidad a largo plazo.

También si bien Argentina produce alimentos para más de 400 millones de personas, si hacemos la cuenta, tres cuartos del plato serían soja y una buena parte de nuestras exportaciones son para piensos. “No niego la importancia geopolítica de la soja pero no quisiera nos pasara lo que pasó con el aceite de lino cuando fue reemplazado por la pintura sintética”.

Es cierto que estamos en un club selecto de productores de alimentos pero el resto de los países que producen también juegan sus propias estrategias y están muy bien organizados hacia adentro. Tenemos lamentablemente opiniones políticas controversiales respecto al sector agropecuario .La opinión que hay en las grandes urbes hacia el sector agropecuario no es buena, y hay problemas de mercado en muchas cadenas agroalimentarias, y otros problemas relacionados con los derechos de propiedad y las regulaciones.

Argentina tiene a lo largo de su historia un déficit fiscal de millones de dólares que no puede solucionarse sólo con elevadas producciones, y como sector agropecuario tenemos que buscar otra alternativa, fortalecerlo, mejorarlo, agregarle valor pero también tratar de buscar otros sectores dinámicos que nos ayuden a solucionar ese problema estructural que tiene la economía argentina, debemos apuntar también a todo el Agtech que existe hoy.

También mencionó la creciente demanda en las góndolas del mundo de productos orgánicos y el estudio de los microbiomas que genera nuevos campos de análisis de la ciencia en donde por ejemplo en el futuro se descubra cómo los productos de síntesis químicas modifican los microbiomas . Cada vez más estados y la ciencia advierten que la política de alimentos es política de salud. Hay inodoros predictivos que analizan heces para saber que comer. La ciencia ha avanzado en la producción de carne artificial y proteínas producidas con poca tierra y sin sacrificar animales, no es sólo un enfoque de costos. Además la agricultura celular genera tejido también vegetal y todo ésto en un entorno de anomalías de agua por Cambio Climático.

Para finalizar considera hay algunos caminos marcados: Argentina va a seguir con los sistemas extensivos de producción pero habrá convivencia con agricultura orgánica y celular. El aumento de oferta de alimentos en el futuro puede ser grande, pero por qué no pensar que si tenemos grandes industrias que quedan obsoletas, también hay instituciones que se vuelven obsoletas. Por qué no pensar que los bienes públicos que el Estado provee pueden quedar obsoletos y animarse a pensar y no enojarnos por la carne artificial si somos productores ganaderos y también desde el Estado pensar que las instituciones tienen que cambiar porque no están dando las respuestas que necesitan para el desarrollo del país.

“Estas tecnologías requieren que el estado las conduzca y dejar de ser importadores tardíos netos de tecnología que es una enorme causa de subdesarrollo. Necesitamos atar la vaca otra vez y el mejor camino para el desarrollo es el de la tecnología”.