REVISTA BIMESTRAL
JUNIO - JULIO 2019 I NUMERO 162 
Economías Regionales
» Capacitaciones

 

Relevamientos prediales
para el plan de manejo de guanacos
en Santa Cruz



Dr. Gabriel Oliva
Ing. en Recursos Naturales Renovables Paula Paredes
MN. 00006*10*58
Ing. Daniela Ferrante
Estación Experimental Agropecuaria (EEA), INTA, Río Gallegos. Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Río Gallegos.

Ing. Agr. Carla Cepeda
MN. 17482*05*01
Ing. en Recursos Naturales Renovables Vanesa Torres
MN. 00012*10*58
Tec. Maria Eugenia Vivar
Estación Experimental Agropecuaria (EEA), INTA, Río Gallegos.
 
   


La Patagonia está cubierta por pastizales naturales, que constituyen el principal recurso forrajero para la producción de ovinos y vacunos y se fueron degradando por elevadas cargas animales que se establecieron desde la colonización y hasta finales del siglo pasado. A partir de 1980 hubo una gran caída de existencias ganaderas, que se estabilizaron hacia el año 2000 en unos 8 millones de ovinos. En el caso de la provincia de Santa Cruz las majadas luego de la reducción se equilibraron en alrededor de 2.3 M de ovinos, y muchas estancias salieron de producción por la crisis económica en la década del 90, que se combinó con la deposición de cenizas volcánicas, sequías y nevadas. Alrededor de un 30% de las estancias de la provincia se encuentran abandonadas, la mayoría de ellas ubicadas en lo que se conoce como área ecológica Meseta Central. En los predios sin hacienda las poblaciones de predadores naturales del ovino como el zorro y el puma aumentaron, y también aumentó el único gran herbívoro nativo, el guanaco, que generó en la última década gran preocupación por parte del sector ganadero sobre las cargas de herbivoría adicionales.

 
 

Las razones del aumento del guanaco pueden ser múltiples: el chulengo, categoría juvenil de la especie, fue uno de los principales recursos de caza desde la colonización, y su aprovechamiento probablemente controlaba las poblaciones, pero a partir de 1993, año en que se incluye la especie en el apéndice II del CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), la exportación de éste y otros productos de la especie fueron prohibidas y la caza se redujo a licencias de tipo deportiva acotadas y orientadas a los ejemplares adultos. También es posible que el despoblamiento rural y la ausencia de grandes nevadas invernales en las últimas dos décadas hayan favorecido a la dinámica de las poblaciones silvestres.

Es así que las estimaciones sobre su número mediante relevamientos aéreos, que en el año 2000 habían sido evaluadas en 455 mil para toda la región y en 265 mil para Santa Cruz pasaron a ser de 2.1 M para Patagonia y 1.4 M en Santa Cruz en el año 2015. ¿Cuál podría ser el efecto sobre los pastizales naturales de Patagonia? Mientras que una oveja pesa unos 50 kg, los guanacos se acercan a los 100 kg, y a pesar de que podrían ser un poco más eficientes y consumir algunos ítems forrajeros de menor calidad, se considera que equivalen aproximadamente a 1.5 ovinos. En un trabajo reciente evaluamos la capacidad de carga de la Patagonia con imágenes satelitales y llegamos a la conclusión de que a pesar de que las existencias ganaderas en Santa Cruz están equilibradas con la oferta, el elevado número de guanacos está ejerciendo una presión de la misma magnitud y ponen a la carga casi un 60% por encima de la receptividad (Oliva et al. 2019). Existen numerosos estudios sobre el efecto de altas cargas ovinas en pastizales naturales (Oliva et al. 1998) que en un plazo de décadas puede provocar transiciones irreversibles, con disminución de gramíneas perennes, el aumento de arbustos y de suelo desnudo, perdida de nutrientes y erosión. Sin embargo, hay pocos estudios del efecto de guanacos sobre los pastizales. Las poblaciones silvestres, a diferencia de los ovinos, no respetan alambrados y tienen posibilidad de movimiento dentro y entre diferentes sitios del paisaje, lo cual podría reducir el impacto sobre los pastizales naturales.

 
 

Pero ¿qué sucede en aquellos sitios en donde las poblaciones de guanacos se concentran en mayores cantidades, y más allá de sus movimientos, generan un elevado impacto sobre el pastizal? En el sur de Santa Cruz, hubo un aparente aumento de las poblaciones no sólo en aquellas áreas sin hacienda sino también en áreas que todavía están en producción ovina con cargas más o menos ajustadas a la receptividad. Para analizar esta creciente preocupación, y por pedido de las entidades rurales, el grupo de Recursos Naturales de INTA Santa Cruz en el año 2018 realizó nueve conteos prediales en el marco de una Prueba Piloto Nacional para estudiar la posibilidad de manejo de poblaciones silvestres.

Para ello se recurrió a un conteo terrestre, mediante recorridas por caminos internos, sísmicas y huellas dentro de cada establecimiento. Tomando distancias a los grupos con telémetro láser y su ubicación con GPS. Los datos fueron analizados con los métodos recomendados por los planes de manejo prediales del Pan Provincial de manejo del guanaco de Santa Cruz. Se obtuvieron estimaciones de densidad en guanacos por kilómetro cuadrado entre diciembre y marzo y se lo contrastó con la estimación de receptividad obtenida a partir de imágenes modis MOD17/A3. La carga de guanacos en la mayoría de los casos estuvo por encima de la receptividad anual de los predios.

 
 

Pero es importante resaltar que las densidades obtenidas en estos relevamientos son fotos momentáneas de poblaciones móviles, y las mismas podrían variar mucho durante el año y entre años. Es necesario y recomendable que los relevamientos se realicen en áreas que abarquen más que un cuadro en particular o un predio, y que se estudien los movimientos, estructura y conformación a lo largo del año de esas poblaciones para tomar decisiones de manejo sobre la especie. Aun así, los relevamientos prediales realizados indican una elevada carga de herbivoría de guanacos, que en muchos casos supera la receptividad del campo, aún sin considerar la carga ganadera.

La coexistencia de guanacos y ovinos a densidades similares en muchos de estos casos reales implica que es necesario contemplar al guanaco dentro de los cálculos de carga en las planificaciones ganaderas, de modo de no superar la receptividad de los campos. Es necesario manejar ambas densidades en forma conjunta para evitar la sobreexplotación y un nuevo ciclo de degradación de nuestros pastizales naturales de Patagonia.