REVISTA BIMESTRAL
AGOSTO - SEPTIEMBRE 2019 I NUMERO 163
Agro y Profesionales 4.0
» Capacitaciones

 



Se entregaron los premios BioValor

En esta oportunidad, la Secretaría de Agroindustria, a través del área de Alimentos y Bioeconomía, junto con el CPIA y ArgenBio, premiaron trabajos de tesis y emprendimientos en el ámbito de la biotecnología presentados en 2018.

El premio consiste en un reconocimiento a los trabajos académicos (categoría grado o posgrado) o de organizaciones, empresas, asociaciones y emprendedores vinculados al sector de la genética molecular, biomateriales y bioinsumos, que se destaquen en favorecer el desarrollo de biotecnología, biomateriales y/o bioinsumos, contemplando sustentabilidad ambiental y equidad social.

El destacado jurado valoró especialmente la inclusión de : Tecnologías innovadoras; Arraigo territorial; Bioseguridad; Trabajos que contemplen el desarrollo de tecnologías emergentes dentro de la biotecnología, como biomateriales y bioinsumos; Trabajos que contemplen la problemática de impacto social, económico, ambiental y territorial y Posicionamiento de innovación biotecnológica, tanto a nivel nacional como internacional. A través del premio, se busca promover el interés de los profesionales en dichos temas y difundir las posibilidades de desempeño profesional existentes.

 
 

En la apertura se hicieron presentes la Dra Loida Abrodos, Jefa de Asesores de la Secretaria de Alimentos y Bioeconomía de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, Lic. Martin Lema, Director Nacional de Biotecnología, el Presidente del CPIA, Ing. Agr. Fernando Vilella y la Dra. Gabriela Levitus, Directora Ejecutiva de Argenbio, quienes destacaron el altísimo nivel de los trabajos presentados y realizaron la entrega de las distinciones.

LOS PREMIADOS EN CADA CATEGORÍA EXPUSIERON SUS TRABAJOS

 
 

En la Categoría Académica Tesis de Grado con el Primer Premio, se distinguió el trabajo "Películas biodegradables a base de levadura", del Ing. en Alimentos Juan Francisco Delgado. Trata del desarrollo de películas a partir de biomasa de levadura (Saccharomyces cerevisae) estudiando combinación de procesos físicos tales como el tratamiento térmico (90°C) y la homogeneización por alta presión) para el desarrollo de su potencial. A partir de los resultados obtenidos se puede concluir que la biomasa de levadura - seleccionando los tratamientos físicos adecuados- posee buenas características para el desarrollo de películas biodegradables, teniendo como perspectiva futura el uso de levadura residual de la industria cervecera.
La Mención Especial fue para la Lic. en Ciencias Ambientales, Jacinta Alchouron, por su trabajo "Obtención, caracterización y uso del carbón de bambú de Guadua chacoensis en la remediación de aguas contaminadas con arsénico". Las cañas de bambués son aptas para la producción de carbón vegetal a partir de su descomposición química a alta temperatura y en ausencia de oxígeno (pirólisis). Al mismo tiempo, el tratamiento del carbón de bambú con hierro ha demostrado ser un material promisorio para la remoción de arsénico en aguas contaminadas.

 
 

En la Categoría Tesis de Posgrado, el Primer Premio fue para la Dra. en Ciencias Biológicas Pía de los Ángeles Di Peto por su tesis "Desarrollo de estrategias de biocontrol para un manejo fitosanitario sustentable de cultivos de importancia regional". En este trabajo se diseñó y optimizó la producción de un extracto acuoso vegetal (EAF) a partir de hojas de frutilla, enriquecido en dos compuestos fenólicos previamente aislados y caracterizados con propiedades antimicrobianas e inductoras de la defensa vegetal contra patógenos. La Mención Especial Tesis de Postgrado, se otorgó a la Dra. Ciencias Biológicas Flavia Soledad Darqui, por la tesis “Evaluación de la potencialidad de la lechuga como plataforma para el mejoramiento de especies asteráceas. Análisis de la respuesta de plantas sobreexpresantes del péptido antimicrobiano Snakin-1 frente a estreses bióticos y abióticos.

El objetivo de la tesis fue evaluar la potencialidad de la lechuga para la obtención de plantas tolerantes a fitopatógenos mediante su transformación con genes antimicrobianos. La lechuga se produce en los cinturones verdes de las grandes ciudades, requiere mucha mano de obra y se realiza durante todo el año gracias al cultivo bajo cubierta. Tiene una producción intensiva, de tres o cuatro veces al año en el mismo sitio, lo que facilita la aparición de plagas y enfermedades. Las enfermedades de origen fúngico, reducen la producción y afectan severamente el valor comercial del cultivo. Por otra parte, en el Instituto de Biotecnología se aisló previamente de papa, el péptido antimicrobiano Snakin-1 que demostró su actividad antimicrobiana de amplio espectro in vitro e in vivo, tanto en el sistema homólogo de papa como en sistemas heterólogos.

Los resultados obtenidos muestran la actividad antimicrobiana de amplio espectro del péptido Snakin-1 en lechuga, tanto in vitro como in vivo, dependiente del nivel de expresión del transgén. Esto refleja tanto la capacidad biotecnológica del péptido Snakin-1 como la utilidad de la lechuga como planta modelo para la evaluación de genes de interés agronómico. Flavia destacó “Este trabajo me ha permitido profundizar mis conocimientos en biotecnología y fisiología vegetal, mediante cursos de posgrado relacionados al mejoramiento genético y genómico vegetal, fisiología vegetal, agrobiotecnología, la bioseguridad y la evaluación de riesgos de OGMs, fitopatología molecular y transducción de señales en plantas”.

 
 

La investigación continua mediante una profundización en la caracterización de los eventos transgénicos independientes que demostraron la mejor respuesta frente a patógenos fúngicos y a su vez, se busca identificar genes diferencialmente expresados en es  tas líneas transgénicas que puedan estar involucrados en el mecanismo de resistencia. En la Categoría Proyectos y Emprendimientos, los Lics. en Ciencias Ambientales Adelina Nashiro y Raúl Bini obtuvieron Mención Especial por "ALGAR - Solución sustentable a la contaminación ambiental".

 
 

Algar es un proyecto innovador que persigue la promoción y valorización de tecnología de microalgas para el tratamiento de efluentes. Se realiza en forma segura y económica al utilizar menores cantidades de energía que con los métodos convencionales. Asismismo genera biomasa microalgal, insumo comercializable para biofertilizantes o compost, generando una economía circular con reutilización de residuos. Raul Bini, expresó que “en el evento de Biovalor 2018, se dió una de las mejores oportunidades para compartir nuestro proyecto, ya que la misión de este premio fue incentivar la transformación de ciencia en tecnología aplicada. Es por eso que pudimos compartir, no sólo nuestra innovación; sino también nuestro camino desde un laboratorio a un emprendimiento, con el objetivo de motivar a los premiados en ciencia a generar proyectos de salida industrial".