REVISTA BIMESTRAL
AGOSTO - SEPTIEMBRE 2019 I NUMERO 163
Agro y Profesionales 4.0
» Capacitaciones

 


Sabemos que el arribo de las redes sociales revolucionó la manera en que nos relacionamos con el mundo. Hoy todo pasa por las redes, existe por y a través de ellas, y el mercado laboral no resulta una excepción a la regla. En este escenario, la licenciada Ana Clara Garcia Arbeleche, fundadora de UP-ENT Consulting, nos explica cómo adaptar nuestro perfil profesional a los requerimientos de la nueva era digital.

 
 

Hace más de una década asistimos al boom de Facebook. Unos años después nacieron Instagram y Twitter, herramientas de interacción virtual que nos permiten vincularnos con amigos, familiares o personas con las cuales compartimos intereses; y también promocionar nuestros productos o servicios profesionales. Pero fue LinkedIn la red que se convirtió en los últimos años en una activa herramienta para la búsqueda laboral a través de internet.

La utilización de esta plataforma creció significativamente durante los últimos 4 ó 5 años, y hoy juega un rol clave para aquellos que se encuentran a la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales.
“La tecnología modificará radicalmente nuestras vidas”, señala Ana Clara García Arbeleche, de UP-ENT Consulting, especialista en recursos humanos , recruiting (reclutamiento) y employer branding, entre otros. “El 80% de las cosas que hacemos en el día están atravesadas por una aplicación”, agrega. “El trabajo es una de las áreas que más serán afectadas por el avance de la tecnología”. Además, considera que el reemplazo del hombre por la máquina no es algo actual. “Mientras que antes la tecnología reemplazaba tareas físicas del hombre, hoy la inteligencia artificial permite reemplazar trabajo cognitivo e intelectual, y ésto constituye un cambio histórico”, declara. “Un ejemplo de ésto sería un traductor que hoy es reemplazado por una app”.

 
 

Para poder diferenciarnos, y mantener un rol profesional activo en este nuevo escenario, la especialista sugiere realizar un análisis introspectivo sobre nuestras aptitudes. “¿Qué es lo que realmente tenemos que empezar a valorar de nuestros perfiles? ¿Cuál será nuestra contribución como seres del trabajo?”. “Hoy los reclutadores quieren visualizar tres competencias en los jóvenes: el compromiso, la creatividad y la actitud positiva”, destaca la licenciada, quien considera que los títulos o las destrezas duras se toman como algo que ya existe. “Las habilidades técnicas no son tan valoradas como antes”, expone. “El verdadero valor que tendremos en la historia del trabajo en los próximos años es nuestro juicio, de qué manera vamos a tomar decisiones, los valores qué tenemos”, concluye.

García Arbeleche destaca la necesidad de generar valor agregado, de estar siempre actualizados. “Nos conviene formarnos en cómo ser creativos, aprender de qué manera vamos a innovar o qué tipo de liderazgo tendremos que adoptar, más que en las cuestiones técnicas y duras en las cuales pueda reemplazarnos una inteligencia artificial”.

La magia de Linkedin

 
 

“El perfil de LinkedIn es una de las herramientas más importantes para conseguir trabajo”, opina la especialista en recursos humanos, “te permite hacer un recorrido por tu formación profesional, intereses, experiencia laboral y educación”. Para Arbeleche, la clave radica en cómo se utiliza la red, cómo se conecta con la gente y, especialmente, cómo uno logra diferenciarse de los miles de usuarios que diariamente buscan trabajo de manera activa. En este sentido, la licenciada confirma que cada reclutador recibe unos mil Curriculum Vitae por búsqueda. “Si no logramos diferenciarnos es muy difícil que ese especialista logre visualizar nuestro CV”.
También aconseja realizar un análisis previo a la búsqueda para definir objetivos y conocer realmente nuestros deseos y aptitudes. “Hay que ver primero el propósito y no el resultado”, asegura categóricamente. En la misma línea, dice que lo importante es hacerse las preguntas correctas. “¿Qué tipo de profesional soy? ¿Qué quiero hacer? ¿En qué puedo agregar valor? ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? Es necesario entender en qué nos tenemos que formar y desarrollar una estrategia en pos de alcanzar esa meta”, declara.
En épocas de crisis, es muy común adaptarnos a un perfil solicitado considera García Arbeleche. Por eso recomienda, pese a todo, hacer el camino inverso y analizar primero quiénes somos y hacia dónde queremos ir, ya que el resultado será mucho más exitoso de esta manera.

“El 40% de las personas que buscamos candidatos lo hacemos a través de LinkedIn”, dispara la licenciada Arbeleche. Y con el fin de optimizar el uso de la red nos deja 10 tips para no perder de vista:

#1 Utilizar la plataforma de cursos online gratuita LinkedIn Learning.

#2 Imágenes: todo comunica, entonces se deben usar imágenes en buena calidad y relacionadas con la vida laboral. A diferencia de Facebook, en la la cual se puede poner una foto con la familia o de las vacaciones, LinkedIn está enfocada en la vida profesional de las personas. Se recomienda poner una foto de perfil sencilla y una portada también neutra, de algún espacio laboral o equipo de trabajo.

#3 Extracto: es importante porque es lo primero que visualiza el reclutador luego de la foto. Aquí se completan las características, logros y metas de manera breve. No hay que decir lo mismo que luego se desarrolla en la experiencia, queda redundante. Lo ideal es armar dos párrafos sobre qué cosas nos identifican. Es uno de los lugares ideales para diferenciarse del resto.

#4 Experiencia: detallar las experiencias que aportan al perfil de empleo buscado incluyendo nombre de la posición, período trabajado y responsabilidades.

#5 Ser sintéticos y estratégicos: la manera en que podamos describirnos brevemente resulta clave para poder captar la atención. ¡Nadie lee más de dos carillas! Hay que ser lo suficientemente estratégico como para resumir lo que realmente resulta relevante para la posición.

#6 Aptitudes y conocimientos: es importante detallar programas, herramientas, idiomas, tecnologías y conocimientos.

#7 Logros y actividades adicionales: hoy los reclutadores quieren ver a los candidatos de una manera más integral. Por ello se valoran las actividades complementarias, que también son parte constitutiva de la persona. Tocar en una banda, por ejemplo, puede mostrar el lado más creativo o dinámico de una persona.

#8 Recomendaciones: se puede enviar un pedido de recomendaciones a amigos y colegas.

#9 Interacción y Red: es importante unirse a grupos y seguir empresas afines a nuestros intereses. También crear contenido para la comunidad o notas agrega valor.

#10 Customizar tu link: buscar e invitar a personas referentes de las empresas que son target es otro punto importante. De esta manera podrán ver nuestro perfil y actividad.

 
 

La entrevista, el paso final

Una vez que logramos captar la atención del reclutador, pasamos a la instancia final, que implica un nuevo desafío.
“Las entrevistas no son un arte, sino una ciencia”, dispara la Lic. García Arbeleche, quien considera que la preparación es la clave del éxito para salir airoso de estas reuniones individuales o grupales. Así, la especialista sugiere no dejar lugar a la improvisación sino, por el contrario, organizarse y preparar lo que uno quiere decir. “Es necesario entender cuáles son nuestras áreas de oportunidad, qué nos interesa de un trabajo y qué tenemos para ofrecer; es decir, cómo podríamos generar valor”, explica García Arbeleche. “Si uno puede responder estas preguntas luego solo tiene que ser estratégico y utilizar ese discurso en la charla”, concluye. “La primera impresión importa”, declara Arbeleche. Por eso sugiere llegar a horario y saber qué actividades desarrolla la organización. Además, aconseja ser auténticos, ser uno mismo. “No se trata de mentir sobre sino de estructurar un discurso genuino sobre uno”.