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Septiembre 2023  

Número 186


Ing. en Alimentos Camila Verónica García Orosa
M.N. 00190*34*44 
Consultora independiente

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Ley Nacional N° 27.642. Nuevo etiquetado frontal

En este artículo se examina la reciente implementación de la Ley de Etiquetado Frontal 27.642 en Argentina, que busca mejorar la información nutricional de los alimentos y promover hábitos más saludables en la población, enfocada sobre todo a mejorar la nutrición de los niños y las niñas. Se analiza el contenido de la ley que establece la obligatoriedad de incluir etiquetas con información clara y comprensible sobre los excesos en azúcares, grasas saturadas, grasas trans, sodio y calorías, así como la presencia de edulcorantes y cafeína que podrían presentar los alimentos envasados en ausencia del consumidor final.

A partir de recomendaciones de la OPS (Organización Panamericana de la Salud), OMS (Organización Mundial de la Salud), UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) y FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el Gobierno Argentino decidió aprobar la ley N° 27.642, “Promoción de la alimentación saludable”, vigente desde el 20 de noviembre del 2021.

Estas organizaciones pusieron en evidencia cifras que demuestran la necesidad de cambiar la manera de informar al consumidor sobre las características nutricionales de los alimentos. Se demostró que sólo 3 de cada 10 personas se detenían a leer la tabla nutricional de un producto alimenticio, y que sólo la mitad de ellas era capaz de comprenderla.

Justificación de la implementación de la nueva Ley de etiquetado frontal

La nueva Ley 27.642 tiene como objetivo  reducir enfermedades que afectan  a la población  como: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades vasculares, cardíacas, cerebrales y renales.
Se considera que una mala alimentación está directamente relacionada con factores que aumentan las probabilidades de padecer alguna de las enfermedades anteriormente citadas y son los “nutrientes críticos” los principales protagonistas en el posible desarrollo de éstas. 

Llamamos “nutrientes críticos” a los azúcares, grasas totales, grasas saturadas y sodio. 
Es por ello, que esta Ley se enfoca en advertir al consumidor sobre el exceso de alguno de estos nutrientes críticos en los alimentos procesados con el fin de ofrecer información clara que sea comprensible para todo consumidor.

Productos alcanzados por la Ley 27.642

Los productos que se encuentran alcanzados son aquellos comercializados en el territorio argentino, envasados en ausencia del cliente y que presentan agregado de azúcares, grasas totales, grasas saturadas, sodio, cafeína o edulcorantes.

Para entender si un producto se encuentra alcanzado recomiendo usar el siguiente árbol de decisión:


Cálculo del perfil de nutrientes de los alimentos

Para comprender si un alimento presenta exceso en alguno de los nutrientes críticos, se deberán respetar los límites estipulados en la siguiente tabla:

Veamos un ejemplo concreto de aplicación: Un alfajor de dulce de leche presenta en una porción de 50g: 170 kcal y 20 g de azúcares añadidos.

Al considerar que 1 g de azúcares aporta 4 kcal, los 20 g de azúcares añadidos en el alfajor, estarían aportando un total de 80 kcal (20 g x 4kcal/g).

Es decir que, de un total de 170 kcal que presenta el alfajor de 50 g, 80 kcal provienen de los azúcares añadidos. Entonces el 47% de las calorías del producto provienen de los azúcares añadidos. Dado que este 47% supera los límites de 20% y 10% establecidos para la primera y segunda     etapa respectivamente, el alimento presentará el sello de advertencia nutricional “exceso en azúcares”.
 ANMAT propone una calculadora de acceso libre, la cual permite cargar los datos de la tabla nutricional de un alimento y devuelve cuáles son los nutrientes críticos en exceso. 

Calculadora  de  ANMAT:  https://sellos.anmat.gob.ar/Calculadora

Diferencias entre “Primera y Segunda etapa”

Como podemos ver, la tabla anteriormente presentada se encuentra dividida en dos etapas, las cuales presentan límites restrictivos diferentes.

En nuestro ejemplo de alfajor, el porcentaje de calorías provenientes de los azúcares añadidos era 47%, es decir mayor que 20%, entrando en la primera etapa. Si la cantidad de azúcares añadidos hubiese sido 5 g, dicho porcentaje se reduciría a 12%, correspondiente a la segunda etapa.

Dependiendo de la etapa en la que se incluye el exceso, variarán las fechas límites para la implementación de los sellos de advertencia nutricional en el rótulo del alimento.Además, las fechas para cada una de las etapas varían si se trata de empresas o bien, pymes, medianas- empresas, pequeñas empresas o micro-empresas.

¿Qué se considera agregado de azúcares?

Se entiende que hay agregado de azúcares cuando se adicionan:
> Monosacáridos y disacáridos agregados como tales.
> Azúcares de hidrolisis de polisacáridos, como jarabe de glucosa, JMAF, entre otros.
> Ingredientes que contengan azúcares adicionales, como jaleas de frutas, baños de repostería, entre otros.
> Jugos, concentrados, pulpas o purés de frutas u hortalizas.
> Frutas en polvo, obtenida del procesamiento de los jugos.
> La mezcla de cualquiera de los anteriores.

¿Qué no se considera agregado de azúcares?

Al agregar las siguientes materias primas en la formulación del producto, las mismas no aportarán azúcares añadidos:

> Frutas naturales en trozos o enteras.
> Licor de cacao.
> Leche.
> Frutas secas, entre otros.

Para conocer más sobre el agregado de azúcares añadidos, es recomendable revisar todos los casos particulares expresados en el “Manual de aplicación rotulado  nutricional  frontal” redactado por ANMAT.

Cálculo de la dimensión de los octógonos y leyendas precautorias

Las características de los sellos (octógonos y leyendas) se encuentran establecidas por el Decreto 151/22 en el ANEXO II – Normativa Gráfica. 

Para realizar el cálculo, lo primero que se deberá hacer es identificar el área de la cara principal del envase. Cuando la forma corresponda a una figura geométrica definida, se calculará el área según corresponda a esa figura:

>     Rectángulo: base x altura.
>     Triángulo: base x altura / 2.
>     Círculo: 3,14 x radio2.
>     Cilindro: Circunferencia del envase en su punto medio dividido dos x altura del envase.

Una vez obtenida el área de la cara principal, se deberá usar el siguiente árbol de decisión para hallar la medida final de los sellos de advertencia:


Cuando el producto alcanzado deba ser adecuado con un solo sello de advertencia, se podrán usar las siguientes tablas para hallar el área de los sellos o leyendas precautorias:

Veamos un ejemplo para una mermelada de frutilla de 300 g:

> Figura: Cilindro
> Circunferencia: 23,5 cm
> Altura: 8,2 cm (se excluyen zonas de cierre)
> Circunferencia del envase en su punto medio dividido dos = 23,5/2= 11,75 cm
> Área: 11,75 x 8,2 = 96,35 cm2

En este caso, la mermelada de frutilla debe adecuarse con el agregado de un único sello “Exceso en azúcares”, por lo tanto, con el área obtenida usaré la tabla titulada “Sello Octógono” para hallar el alto y ancho del octógono.
En nuestro ejemplo Aplica ≥ 80 cm2 a < 100 cm2 correspondiente a un alto y ancho del octógono de advertencia nutricional igual a 2,8 x 2,8 cm.

Supongamos ahora que esta misma mermelada tuviera que presentar dos sellos o más, por ejemplo “Exceso en azúcares” y “Exceso en calorías”, sería necesario calcular el “ADS” (área disponible para sellos) que reducirá el valor del área de la cara principal en un 35%.
En nuestro ejemplo, lo que deberíamos hacer es: ADS= 96,35 cm2 X 0,65 = 62,7 cm2
Se usa este nuevo valor para entrar en la tabla “SELLO OCTÓGONO” donde Aplicaría ≥ 60 cm2 a < 80 cm2 correspondiente a un alto y ancho del octógono de advertencia nutricional igual a 2,5 x 2,5 cm.

Otra alternativa sería una segunda versión de esta mermelada pero ahora de 1 kg:

>     Figura: Cilindro
>     Circunferencia: 36 cm
>     Altura: 17 cm (se excluyen zonas de cierre)
>     Circunferencia del envase en su punto medio dividido dos = 36/2= 18 cm
>     Área: 18 x 17 = 306 cm2

En este caso el área de la cara principal es mayor a 300 cm2 y el área del sello octogonal será el 5% del área total de la cara principal. Es decir, el 5% de 306 cm2 que corresponde a 15,3 cm2.

𝐴𝑙𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑙𝑙𝑜 𝑜𝑐𝑡𝑜𝑔𝑜𝑛𝑎𝑙 = √15,3 𝑥 1,5 = 4,79


En este caso, el alto y ancho del octógono será 4,79 cm. Ahora bien, si la mermelada de 1 kg hubiese tenido que presentar más de un sello, el alto y ancho de los octógonos y leyendas precautorias tienen un valor fijo:
Valor fijo octógono: 3,9 x 3,9 cm
Valor fijo leyenda precautoria: 6,4 x 1,16 cm

Existe otro caso particular correspondiente a los envases con un área de la cara principal menor a 10 cm2.En estos casos, se deberán usar los “microsellos”:

Acá también se calcula primero el área del sello y luego el alto y ancho del mismo.
Una vez hallada la dimensión del microsello, se deberá calcular el número que se informará y ésto dependerá de la cantidad total de sellos de advertencia nutricional que presente el producto. Se realiza la suma de todas las advertencias nutricionales tanto las leyendas como los octógonos y se halla el número final.

Posición de los sellos en la cara principal del alimento

Las advertencias nutricionales que se deban colocar en los envases deberán respetar un orden y posición especifica.El orden a respetar deberá ser el siguiente “Exceso en Azúcares”, “Exceso en grasas totales”, “Exceso en grasas saturadas”, “Exceso en sodio”, “Exceso en calorías”. La posición será el margen superior derecho para aquellos envases que se asemejen a un rectángulo y el margen superior central para los envases cilíndricos o cónicos.

Dependiendo de la cantidad de octógonos y leyendas precautorias, así como la cantidad de cada uno de ellos, será la disposición gráfica que se deberá respetar. Recomiendo visualizar cada caso en particular en la “Normativa  Gráfica Anexo  II“ de la página 17 a la 22.

Prohibiciones en las promociones y publicidades de los productos 
alcanzados por la Ley 27.642

Todo producto que presente al menos un sello de advertencia nutricional no podrá incorporar en sus envases:

>    Logos o frases con el patrocinio o avales de sociedades científicas o asociaciones civiles.
>    Información nutricional complementaria.
>    Personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, mascotas.
>    Celebridades o deportistas.
>    Elementos interactivos.
>    La entrega o promesa de entrega de obsequios, premios, regalos, accesorios, adhesivos juegos visuales espaciales, descargas digitales, o cualquier otro elemento.
>    La participación o promesa de participación en concursos, juegos, eventos deportivos, musicales, teatrales o culturales.

Además, todas estas prohibiciones se deberán respetar también a la hora de realizar una publicidad, así como la obligatoriedad de incluir el uso de los logos de advertencia nutricional con buena visibilidad en todas las imágenes/capturas que se muestren del producto. Si se decidiera no mostrar el envase del producto, de todas maneras, la publicidad deberá hacer referencia al contenido de advertencias nutricionales.
Esto aplica también para la venta online de los productos. Todos ellos deberán estar acompañados de una foto clara donde se muestre las advertencias nutricionales que el mismo posee.

Proceso de registro de las declaraciones juradas

Cuando un alimento es alcanzado por la Ley, se deberá cargar una declaración jurada en el sitio de ANMAT “Sellos y advertencias nutricionales”.
El responsable de la carga de la DDJJ y de la futura adecuación del rótulo del producto es el propietario de la marca, independientemente de quien sea el productor.
Es importante tener en cuenta que a la hora de la carga se deberá contar con el rótulo del producto ya modificado en formato PDF para cargarlo en la última etapa de la declaración.

¿Cuál es el rol que ocupamos los profesionales de alimentos frente a esta nueva reglamentación?

Como profesionales de alimentos, esta nueva reglamentación es de gran importancia ya que forma parte del cumplimento reglamentario Nacional. Veamos cuáles son las fortalezas y desventajas.
Fortalezas: como profesionales independientes esta nueva Ley ha abierto nuevas oportunidades orientadas al desarrollo de un nuevo servicio, el cual es de suma necesidad en este momento actual de la industria. Algunas de las tareas que desarrolla un profesional independiente son:

>        Obtención de los sellos de advertencia nutricional que se deberán declarar.
>        Cálculo de la dimensión de los sellos y leyenda precautorias.
>        Cálculo de los azúcares añadidos presentes en la fórmula del producto.
>        Adecuación de la tabla nutricional con el agregado de azúcares totales y añadidos.
>        Reformulación de la receta del producto con el objetivo de reducir la cantidad de sellos de advertencia nutricional que debería presentar un producto.
>        Formulación de nuevos productos para el lanzamiento de una línea libre de sellos de advertencia nutricional.
>        Evaluación de nuevos proveedores de materias primas que aporten menor cantidad de nutrientes críticos a la fórmula final.
>        Dictado de cursos de capacitación al personal interno de la empresa con el objetivo de informar las pautas a seguir según la nueva Ley de etiquetado frontal.
>        Dictado de charlas educativas en colegios con el fin de capacitar a los alumnos en la correcta lectura de las etiquetas.
>        Gestión de la carga de las Declaraciones Juradas en el sistema ANMAT.
>        Estudio de nuevos envases que acepten el rediseño de la gráfica.

Debilidades: Dado que las empresas están destinando gran parte del presupuesto a la adecuación de los rótulos de los alimentos, es probable que redistribuyan los gastos en las necesidades más urgentes y recorten en asesoramientos y auditorías por parte de profesionales.

Conclusión

Como profesional en el campo de los alimentos reconozco que la implementación de nuevas leyes y regulaciones puede presentar desafíos significativos para las empresas del sector. La necesidad de ajustar los productos y cumplir con los estándares establecidos puede generar complicaciones en términos de costos y logística. Sin embargo, a pesar de estas dificultades, es fundamental comprender que informar de manera clara al consumidor sobre los productos que están consumiendo es altamente beneficioso para todos los actores involucrados.

En primer lugar, brindar información precisa y comprensible sobre los alimentos permite que los consumidores tomen decisiones más conscientes y saludables. Al conocer los valores nutricionales, los individuos  pueden  seleccionar  aquellos  productos  que  se  ajusten  a  sus  necesidades  dietéticas  y preferencias personales. Esta transparencia ayuda a promover hábitos alimentarios más saludables y contribuye a la prevención de enfermedades relacionadas con la alimentación.

Es importante destacar que iniciar programas de educación dirigidos a los alumnos de todos los niveles educativos sobre la importancia de una alimentación adecuada es una iniciativa sumamente valiosa. Al proporcionarles conocimientos sobre los beneficios de una dieta equilibrada y los riesgos asociados con el consumo excesivo de ciertos alimentos, se promueve la formación de hábitos saludables que pueden combatir problemas como la obesidad y otras enfermedades relacionadas con la alimentación.

En conclusión, a pesar de las complicaciones que la adecuación a la Ley puede generar a las empresas de alimentos, es innegable que informar de manera clara y transparente al consumidor sobre lo que están consumiendo es altamente beneficioso. El bienestar del consumidor y la promoción de una alimentación consciente deben ser objetivos prioritarios para todas las partes involucradas en la industria alimentaria.