INDICE

Agosto - Septiembre 2020  

NUMERO 169


Ing. Prod. Agrop. Adrián Poletti 
M.N. 00724*33*15

Incrementar Consultoría Agropecuaria

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Legumbres. Del modo India al modo China

China e India, los dos países más poblados del mundo, explican gran parte del consumo y del Trade mundial 
de legumbres. En esta nota, se exponen las características 
de ambos modelos de mercado, y se destaca el 
importante desafío que implica abastecerlos y cubrir posiciones en los mismos. 

El título de la nota se lo debo en parte a Enrique Erize, uno de los consultores de mercados de granos y oleaginosas más relevantes del país, quien analiza los mercados que entran en tracción de demanda debido a incrementos periódicos y regulares del aumento de consumo, el modo China. Por su parte, el modo India constituye un modelo que depende fundamentalmente de su producción interna, pudiendo un año salir al mercado a demandar cantidades impresionantes de mercadería, para luego cortar la importación en forma abrupta, inclusive llegando a colocar tarifas de importación arbitrarias en cuanto a su cuantía y puesta en vigencia. Por lo tanto, para el mercado mundial de legumbres secas, pasar del modo India al modo China resulta sin dudas una buena noticia.

Existe otro dato, también mencionado por Erize en numerosas presentaciones, que me parece fundamental destacar. Si tomamos un compás y hacemos un círculo que vaya desde Myanmar hasta Pakistán como radio, veremos que dentro de él vive mucha más gente que por fuera. Y, entre otros alimentos, son grandes productores y consumidores de legumbres, donde el máximo del consumo por habitante se puede observar en India, con unos 18/20 kg por habitante por año, seguido por Pakistán, en el orden de los 12 a 15 kgs. Por otra parte, todos los países del sudeste asiático consumen entre 4 y 5 kg por habitante/año, cerrando la lista China con 2,5 kg por habitante. Es este el país que más aumenta su consumo en forma anual, mientras que todos sus vecinos aumentan su consumo dentro de la media mundial, entre un 3 y un 6% por año. 

Un análisis de cada mercado

Tenemos fundamentalmente dos bloques de países que ordenan y explican el consumo de legumbres en la región. Por un saldo el subcontinente indio, integrado por mercados como India, Pakistán, Sri Lanka y Bangladesh. En el caso de Pakistán, son los mayores consumidores de los garbanzos de tipo Desi y Kabuli. Los niveles de producción del garbanzo Desi rondan según el año unas 10 a 11 millones de toneladas y hay un nivel de Trade que varía entre 500.000 y 1.000.000 de Tm según el año. Nos referimos a mercados maduros, que tienen un desempeño acorde con el crecimiento vegetativo de la población, sumado a un incremento de consumo por mejoras en el poder adquisitivo promedio de la población, que ronda entre un 4 y un 5% por año. Su abastecimiento se explica en gran parte por la incorporación de mayores superficies de siembra, a partir de estímulos fiscales y precios soporte dados por el gobierno indio principalmente. No obstante, Bangladesh es el principal importador mundial de garbanzo tipo Desi, el segundo importador mundial de arvejas amarillas canadienses, mientras que Pakistán es el segundo importador mundial de garbanzos Desi, el primer importador mundial de garbanzo tipo Kabuli y el tercer importador mundial de arvejas. Este conjunto de países constituye el mayor importador mundial de lentejas del tipo roja.

Pero, a su vez, es un conjunto de países donde surgen problemas con el abastecimiento total de agua potable. El resguardo de los volúmenes necesarios para cubrir las necesidades de la población, lleva a que los gobiernos de India y Pakistán comiencen a estimular cambios en su agricultura bajo riego, a favor de cultivos de menor consumo de agua por tonelada producida, resignando la producción de aquellos de grandes consumos hídricos. En este sentido, los cultivos de trigo, maíz y caña de azúcar pueden llegar a perder superficie sembrada a favor de un mayor Trade, mientras que los cultivos de legumbres, pasarán sin duda a tener mayor relevancia productiva interna en esos países, a partir de menores necesidades de agua. Por lo tanto, cualquier desarrollo de productos destinados a estos mercados, debe tener en cuenta estos puntos fundamentales en el mediano y largo plazo. Esto explica el modo India. 

Sobre el modo China

En cuanto a los países del sudeste asiático, por lo general, y China en particular, presentan otra realidad, donde también se puede observar un aumento de consumo, pero a partir de especies como arvejas amarillas y verdes, porotos Mung y porotos tipo DRK. Por otro lado, está el cambio de posición en el Trade mundial de legumbres de China, donde vemos un pasaje de exportador a importador neto de legumbres, por lo que no sólo tenemos que considerar eventuales aumentos de consumo dentro del gigante asiático, sino también la cobertura de los diferentes mercados que dejan vacantes con su retirada comercial. En 2011 China exportaba cerca de 1.000.000 de Tm de porotos tipo Kidney (Phaseolus vulgaris). En 2019 ya exportó 145.000 Tm, y el volumen desciende año tras año. Sobre este tema volveremos más adelante.

Posición importadora

Hay dos cultivos sobre los cuales China pasó de ser exportador para convertirse en un importador neto. Se trata de las arvejas y los porotos del tipo Mung (Vigna spp). En la primera de las especies, hacia 2010 comenzaron con una importación de 200.000 Tm, multiplicando por 10 dicho volumen el año pasado. El uso que tienen las arvejas en el mercado chino es principalmente como ingrediente en la producción de pastas tales como noddles, a las cuales se les eleva el nivel de proteínas a partir del uso de proteínas vegetales de alta calidad y asimilación, como lo son aquellas provenientes de este cultivo. Por otra parte, el almidón es utilizado en la confección de pastas para el mercado de celíacos y personas con diabetes, ya que permiten una asimilación adecuada para aquellas personas con estas afecciones. Por lo tanto, su consumo depende de la capacidad instalada de molienda y separación física en sus componentes. Se prevé que, hacia 2025, China duplicará su capacidad de molienda. 

Su principal proveedor es Canadá, casi con un 90% del mercado. Australia también puede proveerlo, al igual que Estados Unidos. Sin embargo, en el último año, Argentina pasó a ser uno de los orígenes habilitados para poder hacerlo en forma directa a partir de la implementación de los protocolos fitosanitarios habilitantes. Y es aquí donde tenemos una gran oportunidad de poder captar gran parte del mercado incremental que pueda surgir. Argentina tiene la mejor estructura exportadora de los países con capacidad para producir arveja en grandes volúmenes. El nivel de consumo interno puede llegar como máximo al 15% del total producido y disponemos de millones de hectáreas donde crecer a partir de utilizar superficie que está en “barbecho químico” invernal. 

Así, podemos crecer sin reducir en una hectárea a ningún otro cultivo inverno primaveral ya maduro en cuanto a volúmenes producidos, como son el trigo y la cebada. Por el contrario, podríamos potenciar su producción a partir de mejorar la rotación, capacidad de uso del suelo, etc. Experiencias llevadas adelante por el sistema Chacras de Aapresid en la zona de Colón - Pergamino, muestran cómo se potencia la producción de los cultivos subsiguientes cuando el cultivo de arvejas es introducido en la rotación. Por otra parte, China no es muy afecta a depender de un solo origen, como ocurre actualmente. 

La alta complementación de las economías de China y la Argentina invita a aprovechar la oportunidad que se nos abre. También comienzan a observarse movimientos a partir del uso de proteínas vegetales, tanto de arvejas como problemas de obesidad en su población y es interés del gobierno buscar alternativas alimenticias que lleven a reducir este problema de salud pública.

A propósito del poroto Mung, China tiene un consumo de 600.000 Tm aproximadamente. Anteriormente, dicho volumen era cubierto por su propia producción interna. A partir del año 2015 comenzó a importar volúmenes que comenzaron con unas 30.000 Tm, durante los primeros tres años, para luego duplicar dichos volúmenes, llegando a 120.000 Tm importadas durante 2019. En este cultivo en particular, y en porotos en general, al no disponer nuestro país de los protocolos fitosanitarios correspondientes aprobados, no es posible enviar mercadería en forma directa, ingresando la misma a través de países vecinos. Esto es sin duda un problema ya que parte del valor queda en manos de quienes compran y luego reexportan. Es fundamental que el gobierno argentino a través de SENASA comience con las deliberaciones que pueden llevar a la aprobación de los mencionados protocolos, a fines de lograr una ventaja comparativa con nuestro principal competidor, Brasil.

La enseñanza de Bilardo

En una charla de la cual participé hace unos días, un colega salteño que hablaba de genética en el cultivo de porotos citó una anécdota sobre el DT argentino Carlos Bilardo. Recordó cuando en el entretiempo del partido de octavos de final contra Brasil (Mundial Italia 90´) les dijo a los jugadores argentinos: “los de amarillo son los contrarios, si quieren ganar no hay que pasarles la pelota”. Y eso mismo es lo que no hay que hacer en el mercado de legumbres. Brasil ya nos superó en volumen de poroto Mung exportado y nos saca una ventaja de unos U$S 50 /U$S 60/Tm en valor de mercadería, a partir de tener un muy buen ambiente productivo en Mato Groso y de genética adaptada al mismo. Embrapa tiene un desarrollo varietal importante en diferentes especies y la vigencia de una ley de semillas moderna llevó a que la investigación en genética de diferentes especies sea muy importante. Por otra parte, se encuentra embarcado en aumentar fuertemente la producción de porotos de menor valor por tonelada, pero de alta productividad, con la mira puesta en el mercado indio, a partir de cubrir el espacio que está dejando vacante China desde su cambio de posición relativa en el mercado.

Tenemos una gran oportunidad para abastecer y cubrir posiciones tanto dentro de China como fuera de ella, pero debemos mirar lo que hace Brasil y actuar en consecuencia. No hace falta inventar nada. Sólo desarrollar genética, respetar al obtentor mas allá de una ley y trabajar en la introducción del cultivo en nuevos ambientes, que permitan agregar valor regional y diversificar cultivos y riesgos productivos y comerciales. 

Por otra parte, debemos tener en cuenta todos los nuevos requerimientos comerciales como trazabilidad, límites de residuos, micotoxinas y demás exigencias que son cada vez más comunes en los mercados de producción de granos de consumo humano directo.