INDICE

Dic 2020 - Ene 2021  

Número 171


Ing. Agr. Munaretto  
M.N. 15982*17*01

Técnico Extensionista del Ministerio Agro y Producción –INTA, Misiones.
 

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El agua y los caminos


Para que el agua de lluvia resulte útil debe permanecer adonde cae, ya sea infiltrándose en el suelo o bien almacenada en distintos tipos de reservorios dispuestos para tal fin. Esta nota desarrolla qué trabajos deben realizarse en los caminos, para evitar que el agua se escurra, generando la erosión de los suelos y la pérdida de un recurso tan valioso y gratuito. 

No resulta una obviedad que la utilidad del agua que cae del cielo depende de que permanezca adonde cae o pueda ser almacenada. Si el agua escurre -algo que resulta común en la provincia de Misiones debido a su topografía- además de perderla genera problemas, principalmente erosión, que se traduce en pérdida de suelo. En los caminos el agua no infiltra, debido a la compactación generada por el tránsito y, si los niveles favorecen, esta agua escurre a los arroyos llegando siempre con una carga importante de tierra y contaminantes.

Según registros propios de precipitaciones (Lote 103, Sección X, Campo Ramón, Misiones) el promedio anual de los últimos 25 años (1994-2018) es de 2.182 mm, es decir 2.182 litros por m2 anuales.

Los caminos internos en una chacra cubren el 10 % de la superficie total. Ejemplo: chacra de 25 has. 10% de 25 has = 2,5 has. 2,5 has x 10.000 m2= 25.000 m2 25.000 m2 x 2.182 litros = 54.550.000 litros de agua de lluvia caídos en un año en esas 2,5 has de caminos.-


Escurrimiento de agua en caminos)

Contaminación de arroyos

Pérdida de suelo en camino.

Lomo y pozo de decantación


Ese volumen que no infiltra en el camino debe quedar en la chacra sin generar daño. Para lograr ese cometido, es necesario empastar los caminos para evitar el arrastre de suelo y derivar ese escurrimiento a los cultivos o zonas de cobertura natural, con trabajos de sistematización y construcción de lomos, camellones y pozos de decantación.

En toda cuenca, la superficie que ocupan los caminos es importante, siendo éstos una vía de pérdida de agua y suelo, cuya evidencia de esto último son los barrancos que se aprecian a lo largo de sus trayectos.

Un kilómetro de camino equivale a una hectárea. Si el promedio de precipitaciones es de 2.182 litros por m2 por año, el kilómetro de camino recibe anualmente 21.820.000 litros que al escurrir genera arrastre de suelo. Así, por cada 10 cm de barranco que vemos significa una pérdida de 1.200 tn de tierra por km.

Para que el agua de lluvia que precipita sobre los caminos quede en la cuenca, debemos evitar que escurra y para ello es necesario captarla, almacenarla y que así se produzca su infiltración. Esto se logra derivando a las chacras el agua en aquellos lugares donde el camino y la chacra están al mismo nivel. Donde el camino está en un nivel inferior a la chacra se debe frenar el escurrimiento con un lomo transversal al camino y derivar el agua a un pozo de decantación. Estos lomos deben construirse de tal manera que cumplan el objetivo de bajar la velocidad de escurrimiento pero que no sea un obstáculo al tránsito de cualquier tipo de vehículo.
Es necesario también estabilizar los barrancos y las cunetas, cubriéndolos con pasto. Esto se logra trabajando los taludes de los barrancos a 45º, nunca verticales.


Lomo, pozo de decantación y camellón.

Camino empastado.

Construcción de lomo en camino vecinal

Construcción de lomo y pozos de decantación

Evitar también el arrastre de suelo en las cunetas por medio de diques, construidos con distintos materiales (bolsas con tierra, madera, troncos, piedras, etc.) y en esa tierra acumulada en el dique lograr que se cubra de pasto.
Cuando logramos esa estabilización el agua que escurre hacia los pozos de decantación no arrastrará tierra, controlando así la pérdida de suelo. Es recomendable y necesario entoscar la calzada. Para la construcción de los pozos de decantación hay que definir el volumen a captar.

Considerando una intensidad de precipitación de 100 mm en una hora y teniendo en cuenta la superficie enmarcada entre lomo y lomo se calcula el volumen a contener en los pozos.

La separación entre lomos está en relación inversa a la pendiente del terreno.

“De nosotros depende que tanta agua, gratis y de calidad, fundamental para la vida, sea agua útil o agua problema”.-