INDICE

Abr - May 2021  

Número 173


Ing. Agr. Diego Quiroga
M.N. 15126*01*01 

Director Nacional de Protección Vegetal del Senasa.
 

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EL VALOR DE LAS TAREAS AGRONÓMICAS QUE FORTALECEN LA SANIDAD VEGETAL ARGENTINA

En el año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV), nos resulta importante poder poner en valor todas las tareas que se realizan para fortalecer este componente esencial en las cadenas productivas y comerciales de la agricultura argentina; llegando así a nuestros colegas de todo el país, y al público en general. 

La declaración por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas, del año 2020 (ahora extendido al primer semestre de 2021 debido a la Pandemia de COVID19) como el Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV) alentó a las partes contratantes de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) a dar mayor visibilidad a las acciones llevadas adelante, no sólo a los actores relacionados con la temática sino también al público en general.



Nos parece una excelente posibilidad llegar, por esta vía, a todos los colegas que llevan adelante tareas tan diversas como amplias y abarcadoras en nuestra carrera de agronomía, en las distintas facultades del país.

La Sanidad Vegetal desde el Senasa

Las plantas nos dan el oxígeno que respiramos y de ellas obtenemos el 80% de los alimentos que consumimos. Por ello desde el Senasa, y a través de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, procuramos trabajar de manera integrada, desarrollando estrategias y líneas de acción que promuevan el cuidado de las plantas y la sanidad de los cultivos, promoviendo el trabajo en equipo y la interacción con las instituciones involucradas, con el objetivo  de alcanzar los mejores resultados  y un mayor y mejor vínculo con los públicos con los que nos relacionamos, tanto de manera directa como indirecta.
Desde la Dirección Nacional de Protección Vegetal del Senasa y como  Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) de Argentina en el marco de la CIPF, creemos que la protección vegetal incluye tanto las estrategias de fortalecimiento de la sanidad vegetal fronteras adentro, como también la protección del estatus fitosanitario nacional y la certificación de los productos vegetales que serán exportados para dar cumplimento con los requisitos fitosanitarios fijados por la ONPF del país importador.

La CIPF, que es nuestro marco normativo internacional, tiene como objetivo principal aprobar Normas Internacionales de Medidas Fitosanitarias  (NIMF), para armonizar las medidas fitosanitarias a nivel internacional con el propósito de facilitar el comercio y evitar el uso de medidas injustificadas como obstáculos  al comercio.
Nuestra misión institucional la desarrollamos a partir de un modelo de gestión basado en acciones sistemáticas, planificadas y preventivas que aseguren desde el origen, la sanidad y calidad de la producción agropecuaria en toda su cadena de valor.

Así, desde nuestra estrategia nacional, la Sanidad Vegetal es encarada de manera coordinada con todos los actores relevantes de la cadena productiva. Autoridades provinciales, equipos de investigadores e investigadoras del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y Universidades, asociaciones de productores, resultan clave al momento de validar la estrategia, la planificación de acciones, su operatividad territorial y la revisión de la ejecución de lo programado.

En este sentido, la participación activa en foros nacionales e internacionales permite que exista fluidez en el intercambio de diferentes visiones, requerimientos y experiencias que además contribuyen a encontrar un lenguaje común y puntos de acuerdo y complementariedad.

Nuestro sistema de protección fitosanitaria nacional

Al año se pierden a nivel mundial un 40% de cultivos por causa de las plagas y enfermedades que afectan a las plantas.   El funcionamiento del sistema de protección fitosanitaria nacional, su revisión y mejora continua, brinda fortalezas al país y herramientas para actuar de manera proactiva, minimizando el impacto de las plagas en la producción, así como para acceder a los mercados de exportación de nuestros productos agrícolas. Mercados que son cada vez más exigentes en materia sanitaria y de inocuidad de los alimentos.

A través de los programas fitosanitarios que llevamos adelante, buscamos como objetivo principal disminuir el impacto de las principales plagas que generan daños económicos directos e indirectos en sistemas productivos agrícolas y forestales, en un marco de sustentabilidad, con eje en las economías regionales y la agricultura familiar y fortaleciendo el enfoque exportador del país hacia el mundo.
Para dar el mayor sustento a la toma de decisiones y adelantarnos a situaciones de impacto de plagas presentes o cuarentenarias, un eje innovador es el desarrollo de acciones confluentes en inteligencia fitosanitaria prospectiva, utilizando nuevos elementos y herramientas tecnológicas, que incorporan el análisis de diversos escenarios, para lograr mayor precisión en las evaluaciones del riesgo, fortalecer la detección temprana de nuevas plagas y contribuir a la prospección de las evoluciones poblacionales y territoriales de plagas definidas y priorizadas.

En relación a nuestro rol de certificación fitosanitaria de las exportaciones de productos agrícolas, tenemos la satisfacción de ser, junto con Chile, los primeros países que, a partir de mayo de 2020, estamos certificando todos los productos agrícolas que se comercializan entre ambos países, de manera electrónica a través del ePhyto, certificado fitosanitario electrónico.

El ePhyto es una solución estandarizada a nivel global, desarrollada en el ámbito de la CIPF, que elimina el uso de papel para este tipo de certificados, con lo cual se mejora la seguridad, disminuye la posibilidad de fraude, hay una liberación más expeditiva de la mercadería.

Contar con nuestros sistemas informáticos para el comercio exterior activos previamente, hizo que pudiéramos concretar en el inicio de la Pandemia y con las complicaciones de envíos de documentos en papel, este intercambio de certificados electrónicos.
Otros temas relevantes que venimos trabajando, tanto en el ámbito internacional como el nacional, y que han ganado relevancia debido a la mencionada Pandemia que estamos atravesando son:
-    El riesgo de plagas relacionado con el comercio electrónico.
-    El impacto del cambio climático en la evolución poblacional y en el movimiento de las plagas.
Finalmente creemos que es momento para que el término “Una Salud”, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), incluya a la sanidad vegetal, ya que es el primer eslabón para la consecuente sanidad animal y para alcanzar el objetivo de la inocuidad de los alimentos en pos de proteger la salud humana.

Conmemoremos juntos el Año Internacional de la Sanidad Vegetal para poner en valor todas las tareas que se realizan tendientes al fortalecimiento de este componente esencial en las cadenas productivas y comerciales de la agricultura argentina. 

Para conocer más sobre el Año Internacional de la Sanidad Vegetal y el Senasa: https://www.argentina.gob.ar/senasa/micrositios/ano-internacional-de-la-sanidad-vegetal-aisv