REVISTA BIMESTRAL
JUNIO - JULIO 2017 I NUMERO 150
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El engorde a corral: pasado, presente y futuro

 
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Ing. Agr. M. Sc. Nora M. Kugler
Responsable técnica del Grupo de Acción Ganadero de la Región Oeste Arenoso de AACREA
 
   

Los inicios…

A partir de mediados del ´90 los sistemas agropecuarios fueron cambiando impulsados por los mayores márgenes agrícolas. Frente al avance de la agricultura, muchos productores, propietarios de tierras aptas para esta actividad, decidieron mantener la empresa diversificada, combinando cultivos con producción de carne, a través de una ganadería más intensiva, utilizando menos tierra. La posibilidad de producir maíz, para grano y silo, permitió que la ganadería se pudiera desarrollar a corral. El productor pasó a decidir los kilos que quería producir anualmente en ese sistema.

Los productores mixtos suelen mencionar que la producción diversificada les aporta estabilidad a la empresa al disminuir el riesgo. También, les permite una complementación financiera e impositiva, y disminuir costos de transacción y fletes. Ellos destacan, además, que gracias a continuar con la ganadería han podido mantener el personal, y los campos habitados.

El proceso…

En este proceso, surgieron, por un lado, los feedlots “industriales” de diferente escala que copiaron la experiencia de EEUU, tanto sus diseños como el manejo. Controlando procesos, con la experiencia, y el análisis de la información generada, han conseguido buenos resultados productivos. El techo productivo se los define el mercado, y la heterogeneidad en la calidad de la hacienda.

 
   

Por otro lado, fueron apareciendo encierres “caseros” con escasa inversión. En general, éstos se desarrollaron como encierres de oportunidad, sin pensar que se podían convertir en permanentes. Por eso, muchos de ellos, no planificaron el diseño, tampoco invirtieron adecuadamente en infraestructura: el piso, los comederos, los caminos y el tratamiento de sus efluentes son aspectos con gran potencial de mejora. Los resultados productivos son muy heterogéneos, muy en relación al método de trabajo, la observación, y la gestión de la información.

Los corrales se enfocaron en producir varios ciclos de animales livianos, favorecidos por una relación compra venta favorable al engordador, el precio extra pagado por animales terminados livianos, las políticas de subsidio, y la orientación de la producción casi exclusivamente al mercado doméstico.

Una nueva etapa…

En los últimos años, y en especial a partir del 2011, los sistemas ganaderos comenzaron a incluir la recría, en general con base pastoril. Por un lado, ésto se debió a que la escasez estructural de terneros por la gran caída de stock del 2008 -2009 generó una relación compra venta desfavorable para los corrales. Esto favoreció el objetivo de incrementar los kilos producidos por el engordador.

Por otro lado, los criadores se encontraron con un mejor precio relativo del ternero, una mejor situación financiera, y campos con una carga menor a la receptividad potencial. La inclusión de la recría de los terneros producidos en estos casos favoreció la estabilidad de los sistemas.

En los últimos tiempos, están comenzando a implementarse dos políticas que pueden generar un mayor incentivo a la recría y a la producción de animales más pesados. Por un lado, la modificación del sistema de tipificación permitiría evaluar la calidad de la carne de una manera más objetiva, lo que posibilitaría que el mercado reduzca el castigo en el precio a los animales jóvenes terminados más pesados. Por otro lado, el consenso entre el sector privado y público sobre la necesidad de ordenar y transparentar la cadena comercial. Esto favorecería la competitividad de los frigoríficos exportadores, lo que alentaría la faena de animales más pesados.

Si las condiciones del mercado resultan favorables en un futuro próximo, y de una vez por todas, deberíamos comenzar un proceso sostenido de búsqueda de la excelencia, maximizando la productividad. Así como lo hizo la agricultura.

Cómo comenzar en el proceso de mejora…

Para iniciar el camino hacia la excelencia en la gestión del corral, y cualquiera sea la magnitud y duración del encierre, es necesario apuntar a optimizar procesos.

Aquí, los objetivos deben ser:
› Maximizar ganancia de peso (excepto que se asignen dietas restringidas en recría).
› Minimizar la incidencia de neumonía.
› Minimizar desordenes digestivos (acidosis).
› Mantener los animales con consumos uniformes, evitando zig-zag y maximizando los días con lectura.

 
   

La atención en el arribo de los animales es clave. Los primeros días es fundamental suministrar una dieta especial que cubra los requerimientos, considerando que el consumo está deprimido. Esto debe ir acompañado de la atención a tiempo de animales enfermos. La transición a una dieta alta en grano es otra etapa donde se suelen producir daños irreversibles. Es importante contar con un esquema de cómo será el cambio.

En la operación diaria resulta útil recordar las palabras FECHA CORRECTA, que resumen las Cinco “C” de los encierres, y que sirven para recordar que si se ajustan procesos se logra vender en la fecha programada, y con la eficiencia esperada.

1-Formulación CORRECTA: se definen las dietas en función de la estrategia, las categorías, los alimentos disponibles, su calidad y los costos. Estas se mantienen en cada etapa. Se programan los arribos y las transiciones.
2-Entrega CORRECTA: se ajusta el proceso para que cada animal coma la misma ración cada vez que vaya al comedero.
3-Cantidad CORRECTA: cada animal debe comer lo que necesita, sin zig-zag en las entregas. Las entregas deben estar muy próximas a lo planificado. El ajuste diario se realiza con la lectura de comederos.
4-Horario CORRECTO: los animales son rutinarios; deben comer a la misma hora todos los días. Es necesario repetir siempre la misma rutina.
5-Ambiente CORRECTO: los animales deben rumiar y descansar el tiempo que deseen.

El área asignada por cabeza en cada situación, y la limpieza de corrales son claves. El personal debe tratar adecuadamente la hacienda. No hay posibilidades de mejorar la producción sin considerar las personas. En la mejora de procesos, el trabajo en equipo es clave. La capacitación y entrenamiento en las tareas que corresponden a cada actor del equipo es fundamental. La gerencia debe monitorear resultados, controlar costos operativos, y capacitar continuamente a su personal. La generación de información y su análisis es crítica. Muchas veces es necesario pesar todos los meses, o al cambiar de dieta, para controlar.

En cada empresa se debe hacer el ejercicio de lo que se podría llegar a producir, y también, de lo que se pierde en un ciclo por no estar en los detalles. Es importante tener en cuenta que algunos gramos adicionales por día en un encierre pueden hacer que un negocio pase de negativo a positivo.

Debemos preguntarnos… ¿cuánto estamos perdiendo por falta de calidad de la hacienda? ¿por no aprovechar el vigor híbrido de los cruzamientos? ¿qué tan lejos estamos de ser los mejores? Y…. ¿qué nos está faltando para alcanzarlo?

Es cierto que lleva tiempo hasta ver el resultado de un cambio luego de una buena decisión, pero siempre vale la pena e incentiva.