REVISTA BIMESTRAL
AGOSTO - SEPTIEMBRE 2017 I NUMERO 151
CARBOHIDRATOS
» Comisiones
» Capacitaciones

 

Alimentos argentinos: la oportunidad que nos ofrece el mundo

 
.
   
Ing. Agr. Mercedes Nimo
Subsecretaria de Alimentos y Bebidas.
Secretaria de Agregado de Valor. Ministerio de Agroindustria de la Nación
 
   

Argentina es un gran jugador en el mundo de los alimentos. Ocupa el séptimo (7°) puesto como productor mundial y el puesto número trece (13°) como exportador. Nuestro país cuenta con una gran diversidad de productos que se elaboran en todas las regiones argentinas, muchos de esos productos ocupan los primeros lugares en la producción o exportación mundial. Tal es el caso del limón fresco y su aceite, la miel, el aceite de soja, la yerba, el té, el ajo, los vinos, las aceitunas, entre otros.

Hoy, el sistema mundial de producción de alimentos se enfrenta a grandes desafíos: la volatilidad de los precios de los alimentos básicos, los elevados niveles de hambre y de pobreza en el mundo; y la falta de prácticas sostenibles agravan los desafíos ambientales, acompañados de un deterioro y escasez de los recursos naturales: agua y suelo, principalmente.

 
   

Según las previsiones de todos los organismos internacionales, estimamos que para el 2050, la población mundial habrá alcanzado los 9 mil millones y se espera un crecimiento de la clase media de más de 3 mil millones de personas. En 2025 el 60% de la clase media global se ubicará en Asia Pacifico - India, China e Indonesia serán los principales. En crecimiento, le sigue África y América Latina. Para alimentar a esta población será necesario realizar cambios sustanciales que garanticen la producción, la distribución y el consumo de suficientes y nutritivos alimentos elaborados de manera sostenible.

Visión para la Agricultura

En 2009, el Foro Económico Mundial definió una Nueva Visión para la Agricultura que considera que para satisfacer las necesidades mundiales de forma sostenible, la agricultura deberá ser capaz de proporcionar seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental y oportunidades económicas de forma simultánea. La Visión tiene el objetivo de mejorar en un 20% los indicadores clave por década hasta el 2050. Para alcanzar esos objetivos es necesario transformar el sector agropecuario y aprovechar los enfoques basados en el mercado a través de un esfuerzo coordinado de todas las partes interesadas, incluidos los actores económicos: productores, industria, canales comerciales, así como el gobierno y la sociedad civil. Por primera vez, estos organismos internacionales se enfocan en la mirada del mercado, en entender su dinámica, requerimientos y cambios de hábito, para establecer nuevos esquemas y prácticas productivas. Hoy el eje es producir lo que el mercado necesita.

Entre los factores clave para el éxito de la transformación de la producción agropecuaria, a nivel de cada una de las naciones, se encuentran el establecimiento de liderazgos efectivos, los modelos de inversiones y de estrategias, y el crecimiento de la transformación a través del financiamiento, infraestructura, el fortalecimiento de las instituciones y la coordinación de las cadenas de valor.
Las bases de esta nueva mirada consideran:
• Estar dirigido por los países, es decir con la mirada en la situación nacional pero orientado a la búsqueda de equilibrios y coordinaciones con las organizaciones mundiales.
• Aplicar un enfoque multilateral, que contemple la participación del gobierno, el sector privado, las organizaciones internacionales, la sociedad civil, y las asociaciones de productores e industriales.
• Basarse en el mercado, centralizando los esfuerzos en catalizar y ampliar las inversiones sostenibles e incluyentes, y las actividades productivas que requiera la demanda.
• Alinear los planes nacionales, las estrategias regionales y los objetivos mundiales.

En definitiva se busca la coordinación de las cadenas de valor locales, insertas en cadenas globales de valor, atendiendo los requerimientos y condiciones de los mercados.

Oportunidades

 
   

En este contexto, es importante mencionar que dado que son pocos los países que cuentan con abundantes recursos naturales, la facilitación del comercio será un eje importante para el fortalecimiento de la seguridad alimentaria mundial. Aquí surge una gran oportunidad porque el continente americano dominará las exportaciones, mientras que China encabezará el crecimiento de importaciones en Asia. Además, sólo 11 países en el mundo son superavitarios en la producción de alimentos y entre ellos se encuentran Argentina y Brasil.

Si miramos a nuestro país, el Ministerio de Agroindustria, lleva adelante sus políticas, programas y acciones sobre la base de esta mirada. Así, se han logrado abrir en poco más de un año 31 nuevos mercados, se han priorizado las economías regionales, eje del valor agregado que produce nuestro país y con la mirada puesta en la inserción inteligente en el mundo, por otro lado sin descuidar el mercado interno se han eliminado una gran cantidad de normas que complicaban la operatoria exportadora.

Así lo demuestra el programa de fortalecimiento de las economías regionales que coordina Agroindustria. Estas producciones representan algo más de 6.000 millones de dólares en exportaciones. A inicios del año 2017 se han reestablecido los reintegros a las exportaciones (Decreto N°1341/2016), en particular, para los productos que poseen mayor valor agregado y pertenecen a las economías regionales, cuyo costo fiscal supera ampliamente los 2.600 millones de pesos. Si comparamos el precio promedio de exportación total por el país en 2016, de 535 USD FOB/Ton, con el promedio de las exportaciones de alimentos y bebidas de 567 US$ FOB/tn y el valor de las producciones regionales 1.380 US$ FOB/tn; observamos que este último es significativamente superior al valor promedio de exportación. Si bien por el momento las economías regionales representan cerca del 12% del total del valor exportado por nuestro país, desde hace más de un año y luego de 5 años de caídas consecutivas, vienen incrementando su participación en las ventas totales. Por otra parte como reconocimiento a la producción con valor agregado, hemos incorporado un 0,5% de reintegro adicional para aquellos productos que apostaron a la calidad y cuentan con una de las herramientas de diferenciación que coordina la Secretaría de Agregado de Valor: el sello de calidad Alimentos Argentinos, una elección natural; las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas o la producción orgánica. Beneficio ya vigente, cuyo mecanismo fue establecido mediante la Resolución Nº 90/2017. Más valor agregado, mayor generación de empleo, desarrollo territorial y local, fuente genuina de inversiones y trabajo. Está claro que la nueva visión de la agricultura y las tendencias que muestran el futuro del comercio mundial, ofrecen una gran oportunidad para nuestro país. Hacia allá vamos trabajando en forma coordinada y junto con el sector privado.