REVISTA BIMESTRAL
FEBRERO - MARZO 2018 I NUMERO 154
BALANCE Y CAPACITACIONES 2017
SEMBRANDO PARA 2018
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Pasos para certificar
UN PRODUCTO ORGáNICO


 
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Ing. Agr. Facundo Soria
M.P. 15980*01*01
Coordinador área de Producción Orgánica de la Dirección de Agroalimentos. SubSecretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria de la Nación

 
   


Acorde a lo establecido por la Ley Nacional 25.127, se entiende por "orgánico", "ecológico" o "biológico" a todo producto obtenido por medio de un sistema de producción sustentable en el tiempo que, a través del uso racional de los recursos naturales, y sin el empleo de sustancias químicas sintéticas u otras de efecto tóxico real o potencial para la salud humana, mantenga o incremente la diversidad biológica y la fertilidad del suelo, y que asimismo, permita la identificación clara por parte de los consumidores de las características señaladas a través de un sistema de certificación que las garantice.

El sistema de producción orgánica se basa en el cumplimiento de cinco principios:
› Mantener o mejorar la fertilidad del suelo.
› Favorecer la biodiversidad.
› No utilizar productos de origen químico ni OGM.
› Garantizar el bienestar animal.
› Poseer un sistema de trazabilidad.

En la producción orgánica, al igual que en la producción convencional, se parte del cumplimiento de las Buenas Prácticas (BPA y BPM). Sumado a éstas, la producción orgánica garantiza el cumplimiento de la normativa oficial. Es por ello que los controles y requisitos son mayores debido a que se trata de un mercado de nicho, de especialidades, que a diferencia de los commodities, presentan un alto valor agregado, son formadores de precio y representan una importante oportunidad comercial para Pymes agroindustriales de nuestro país.

Certificación

La certificación constituye un proceso donde un organismo da garantía por escrito que un producto o servicio cumple los requisitos especificados en una norma o protocolo de calidad. En Argentina para la certificación orgánica el organismo oficial de fiscalización y control es el SENASA, el cual habilita y delega el control directo en certificadoras.
Se trata de un sistema altamente reconocido y confiable de tercera parte, dado que se terceriza el servicio de certificación y garantía en entidades idóneas, basadas en el cumplimiento de la Guía ISO 17.065. Cabe destacar que la certificación orgánica se realiza para todo el sistema productivo, desde la producción primaria, hasta el procesamiento y el transporte. Ninguna etapa o paso intermedio queda fuera de control, dado que se trata de mantener la integridad orgánica a lo largo de toda la cadena de valor. Como paso previo a iniciar el proceso de certificación, el productor primario o elaborador deberá hacer foco en los siguientes puntos:

1. Conocer el mercado al cual va dirigido. Por tratarse de una especialidad, debe analizarse qué nicho de mercado estará dispuesto a comprarlo, a qué tipo de consumidores se destinará el producto y de qué manera insertarlo en los mercados o países de destino. Un análisis de mercado, un buen plan de negocio resultará clave para comenzar con este desafío que es preciso afrontar de manera seria y profesional.

2. Definir la normativa para ese mercado. En función al destino de la producción, se define la normativa a través de la cual se debe certificar. Si solamente se exporta a Estados Unidos, por ejemplo, se debe certificar únicamente por la norma NOP (National Organic Program) de los EEUU. Ese producto no podrá comercializarse en el mercado argentino, salvo cuando además se certifique por la normativa argentina. Ahora bien, si el producto se exporta a la UE, Suiza o Japón, solamente con implementar la normativa argentina será suficiente, dado que existe un reconocimiento por parte de estos mercados destinos respecto a nuestra normativa. También se podrá comercializar en el mercado interno. Respecto a otros países, la implementación de la norma específica dependerá del país de destino.

3. Realizar una evaluación de riesgos. Este ejercicio y documento resultante resultará clave a la hora de certificar, evitando así futuros inconvenientes. Se orienta a la identificación de posibles riesgos de contaminación, sea químico a través de fertilizantes o fitosanitarios, o por OGM utilizados en campos vecinos, semillas, tolvas, silos, etc. Las principales vías de contaminación son suelo, aire, agua y maquinaria. El principal objetivo de esta evaluación es poder definir las medidas precautorias a ser implementadas para minimizar los riesgos identificados.

4. Realizar un diagnóstico de las prácticas actuales y compararlas con los requisitos exigidos por la normativa y sus principios. Entre las prácticas a ser analizadas se encuentran:
› Buenas Prácticas.
› Manejo del suelo y su fertilidad (MIF).
› Manejo de la biodiversidad.
› Manejo del agua y del riego.
› Manejo sanitario (MIP).
› Uso de semilla o material de propagación.
› Uso de maquinaria.
› Manejo del personal.
› Registros y documentación.

5. Implementar los requisitos exigidos por la Norma. Este paso es clave y necesario luego de comparar los requisitos de la norma con el manejo actual, de manera tal de ir completando los puntos faltantes para el cumplimiento efectivo del 100% de las exigencias. Tal vez sea la etapa más larga, pero es crucial un buen acompañamiento técnico, que seguramente incluirá una auditoría interna para evitar futuros costos de "no calidad".

6. Elegir y contactar a la certificadora. Será excluyente primero elegir una certificadora habilitada para la normativa elegida, entrando luego en juego parámetros como prestigio, cercanía, trato, preferencias del cliente y aranceles, entre otros. En Argentina son cuatro las certificadoras habilitadas por SENASA para realizar la certificación orgánica: Argencert, Food Safety, OIA y Letis.

 
   

7. Comenzar el proceso de certificación. Una vez elegida la certificadora y habiéndose contactado con la misma, se procede a la firma del contrato, que vincula las partes brindando derechos y obligaciones.

Se deberá completar una serie de documentación exigida por la empresa certificadora y luego un inspector visitará el establecimiento para hacer una recorrida a campo (o planta) y un análisis de la documentación presentada, para la posterior elaboración del informe de inspección. El proceso de certificación se inicia una vez recibido el Dictamen aprobado por el Comité de Certificación, quien valida y ratifica la fecha de inicio de seguimiento del establecimiento en este proceso continuo que constituye la certificación orgánica.