REVISTA BIMESTRAL
DICIEMBRE 2018 - ENERO 2019 I NUMERO 159
SENASA Y LOS PROFESIONALES
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Bioseguridad Agroambiental
otro aspecto de la Protección Vegetal


 
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Ing. Agr. Marcelo Sánchez
Coordinador del área de Bioseguridad Agroambiental del Senasa
 
   


La Coordinación de Bioseguridad Agroambiental (CoBio), dependiente de la Dirección Nacional de Protección Vegetal del Senasa, trabaja en temas relacionados a los Organismos Vegetales Genéticamente Modificados (OVGM), Plagas Resistentes, Agentes de Control Biológico (ACBs) y otros Organismos Benéficos (OB). Asimismo, coordina el sistema de muestreo al ingreso al país frente al riesgo de introducción de materiales modificados genéticamente en importaciones declaradas como convencionales (Colza- Brassica napus, Medicago sativa –alfalfa-).
Entre los principales temas abordados por la CoBio se encuentran: los organismos vegetales genéticamente modificados, el control biológico y plagas resistentes.

Organismos vegetales genéticamente modificados

La República Argentina regula los avances y desarrollos tecnológicos en biotecnología agropecuaria a fin de garantizar que los Organismos Vegetales Genéticamente Modificados (OVGM), sean seguros para el agroecosistema y posean aptitud para el consumo humano y animal (Res. MAGyP Nº 763/11).

 
 

Desde los inicios de estas actividades en 1991 y con la función de asesorar al Ministerio de Agroindustria en la materia, se crea la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA). Esta se encuentra integrada por representantes del sector público y privado involucrados en la biotecnología agropecuaria en un grupo interdisciplinario e interinstitucional. La CONABIA establece los requisitos técnicos y de bioseguridad de los materiales genéticos obtenidos por medio de la biotecnología moderna, propone normas y emite opinión en los temas de su competencia (Resolución SAGyP N°124/91 y sus modificatorias).

El Senasa, a través de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, forma parte integrante de la mencionada Comisión, la cual se encarga de evaluar y dictaminar en las solicitudes de liberación al medio de Organismos Vegetales Genéticamente Modificados (OVGMs).

La DNPV a través de la Coordinación de Bioseguridad Agroambiental (CoBio) monitorea las liberaciones al medio agropecuario de OVGMs, en etapa de evaluación de Argentina, de ensayos experimentales a campo e invernáculos, verificando el cumplimiento de las condiciones de bioseguridad autorizadas: seguridad de acceso a los ensayos, aislamientos respecto a cultivos de la misma especie y/o especies relacionadas, limpieza de maquinarias, destino de material cosechado y remanentes, y control de lotes postcosecha con monitoreo de plantas voluntarias. Actividad realizada en coordinación con el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y los Centros Regionales de Senasa.

 
 

Para obtener la autorización de comercialización de un OVGM, se deben cumplir tres instancias:
1. Evaluación de los riesgos para el agroecosistema derivados del cultivo en escala comercial del OVGM en consideración, a cargo de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) y de la Dirección de Biotecnología del Ministerio de Agroindustria (Res. SAGyP N° 701/11).
2. Evaluación del material para uso alimentario, humano y animal, la cual es competencia del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Comité Técnico Asesor para el Uso de OGM (CTAUOGM). (Resolución Senasa N° 412/02).
3. Dictamen sobre los impactos productivos y comerciales respecto de la comercialización del material genéticamente modificado a cargo de la Subsecretaria de Mercados Agropecuarios del Minagro (Resolución SAGyP Nº 510/11).

Con este marco regulatorio en Argentina cuentan a la fecha con autorización comercial: Catorce eventos de soja, 29 de maíz, 4 de algodón,1 de papa,1 de cártamo y 1 de alfalfa para la producción y comercialización de semilla modificada genéticamente (GM), productos y subproductos derivados. La mayoría de las características incorporadas son la tolerancia a herbicidas, resistencia a insectos y con tendencia a la calidad y el estrés abiótico.

En el ingreso al país de material de propagación, desde el punto de vista fitosanitario, la semilla GM a importarse, debe cumplir con los mismos requisitos establecidos para la especie convencional.

 
 

La CoBio dictamina, en las solicitudes de Autorización Fitosanitaria de Importación (AFIDIs) de material de propagación genéticamente modificado, en etapa de evaluación en el país (regulado), a través de las Resoluciones Senasa N° 955/04 por la cual se debe declarar: el carácter GM, el número de expediente INASE de la solicitud de la liberación al medio, la especie y kilos, el evento/s y el número de Registro Nacional de Operador GM del INASE y a su vez reduce la validez de la AFIDI a cuatro (4) meses y la Resolución N°485/07 autoriza el ingreso fraccionado. Estos requisitos se visualizan en el sistema online de emisión de AFIDIs Resolución Senasa 569/10.

Control biológico

Dada la importancia del control biológico de las plagas agrícolas en un contexto de manejo integrado, Senasa promueve su implementación como método complementario y/o alternativo al control químico.

En determinadas situaciones debe recurrirse al uso de Agentes de Control Biológico (ACB) no presentes en el país. Para satisfacer esta demanda fue necesario reglamentar el ingreso y liberación de tales organismos con el objeto de asegurar la identidad y condición sanitaria de los mismos y someterlos a un análisis de riesgo antes de su liberación al agroecosistema.

En tal sentido el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE), aprobó los respectivos estándares que brindan los "Lineamientos para la Importación, Exportación y Liberación de Agentes de Control Biológico" y "Procedimientos Cuarentenarios para Agentes de Control Biológico", en concordancia con las directrices de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF) que establecen un procedimiento para la importación, cuarentena y liberación de ACB (NIMF Nº 2, 3 y 5).

Siguiendo estos criterios, Argentina internalizó los lineamientos y directrices enunciadas anteriormente, reglamentando a través de la Resolución SAGPyA N° 758/97, el ingreso de ACB para el control de plagas agrícolas, para uso particular, docencia, demostración, investigación o ensayo. En tal sentido la CoBio realiza los análisis de riesgo a las solicitudes de ingreso a nuestro país, de los controladores biológicos y otros organismos benéficos exóticos. La Dirección Nacional de Protección Vegetal (DNPV) emite la autorización correspondiente de ingreso.

Plagas resistentes

En el año 2006 se detectó, en el norte de nuestro país, un biotipo de Sorgo de Alepo (Sorghum halepense L) resistente al herbicida glifosato, lo que constituyó el primer caso para Argentina y el resto del mundo.

El Senasa abordó esta problemática implementando acciones tendientes a minimizar el impacto negativo en el agroecosistema de la generación de resistencia de plagas a los productos fitosanitarios y el posible impacto en la comercialización de Soja, principal cultivo en el que se utiliza la tecnología de aplicación total del herbicida glifosato debido a la tolerancia adquirida a dicho herbicida por ingeniería genética.

En este contexto se implementaron consultorías científicas internacionales con referentes en el tema cuyos resultados incluyeron la generación de un plan de diagnóstico sobre la resistencia a herbicidas, su prevención, manejo y seguimiento.

En el año 2007, se crea por Resolución Senasa Nº 470/07, en el ámbito de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, la Comisión Nacional Asesora sobre Plagas Resistentes (CONAPRE), integrada por instituciones y organismos oficiales y privados relacionados con: la protección vegetal, la investigación, las organizaciones de productores, los semilleristas, las cámaras de productos fitosanitarios y las cadenas de producción, cuya finalidad es asesorar al Organismo en el monitoreo, prevención y manejo de plagas resistentes.

Entre los principales logros de la CONAPRE se encuentran: la elaboración de recomendaciones de manejo, líneas de investigación, campañas de educación, priorizando la comunicación, para que el productor reciba y entienda fácilmente la problemática de la resistencia, se organizaron talleres internacionales y nacionales y jornadas de divulgación de esta temática en distintas regiones productivas del país.

Por otra parte la CONAPRE recomendó, la inclusión en los marbetes de los productos fitosanitarios de la clasificación de herbicidas, insecticidas y fungicidas por su mecanismo de acción con el objetivo de mejorar la prevención y el manejo de la resistencia, que fuera adoptada mediante Resolución Senasa N° 367/14 (Art.7).

En este marco las principales acciones realizadas se centran en la prevención, detección, manejo y convivencia con la problemática ampliando su alcance tanto a insectos y malezas como a enfermedades.