REVISTA BIMESTRAL
DICIEMBRE 2018 - ENERO 2019 I NUMERO 159
SENASA Y LOS PROFESIONALES
» Comisiones

 

La Argentina Industrializa
más del 50% del Limón a nivel mundial


 
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Ing. Agr. Martín Delucis
M.N. 16380*11*01
Director de Certificación Fitosanitaria del Senasa
 
   


El limón es el principal fruto del complejo citrícola argentino y representa casi la mitad de la producción nacional de frutas cítricas. Dado que es una de las pocas alternativas en contraestación (julio-octubre) con respecto al hemisferio norte, la oferta argentina cuenta con una sólida posición en el mercado internacional. Durante el 2017, según la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), el 93,21% de la producción de limones del hemisferio Sur fue de Argentina.

Nuestro país es uno de los productores y exportadores de limón fresco más importantes en el mundo, es responsable del 56,15% de la industrialización a nivel global, y juega un papel principal en la elaboración de jugo y de aceite esencial.

 
 

Los citricultores de la provincia de Tucumán se destacan con más del 73% del total producido en el país y cerca del 90% de las exportaciones argentinas de limón fresco. El resto de esta fruta cítrica se distribuye entre las provincias de Salta, Corrientes y Jujuy.

El limón argentino se destina tanto a la exportación como al mercado interno y a la industria. Durante 2017, el 75,3% de la producción se dirigió a la industria -para la elaboración de jugo concentrado, aceite esencial, aromas y cáscara deshidratada, que se exportan casi en su totalidad-, el 16,5% se exportó en fresco y el 8,2% restante correspondió a consumo interno (Federcitrus, 2018).

Los principales destinos de exportación son los países del hemisferio norte, cuya producción citrícola es contraestacional a la de países como Argentina. Según datos del Senasa, en promedio, durante los últimos 10 años más del 60% de las ventas externas se dirigió a la Unión Europea, especialmente a España, Italia y Los Países Bajos. Durante la temporada 2017, Rusia se posicionó como el mercado más importante para el limón argentino con el 18% de todo lo exportado. España es el segundo destino de exportación (16,4%), le siguen Italia (13,3%) y los Países Bajos (13,2%).

Si bien nuestro país constituye el polo productor e industrializador de mayor relevancia de la agroindustria limonera en el mundo, centralizado especialmente en la provincia de Tucumán; las exportaciones argentinas se ven afectadas por diversas medidas fitosanitarias y reglamentos técnicos que adoptan los países de destino.

 
 

A fin de establecer los requisitos fitosanitarios para autorizar el ingreso de un determinado producto los países elaboran los Análisis de Riesgo de Plagas (ARP). En este sentido, y con el fin de armonizar el desarrollo de los ARP por los distintos países, en el marco de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), se ha aprobado una norma internacional que establece los lineamientos para la elaboración de estos ARP.

Estos análisis pueden transformarse en una barrera comercial cuando se produce una demora mayor a la necesaria para su ejecución, así como cuando hay una posible discrecionalidad en la interpretación de sus resultados. Otra medida que suele ser exigida es una supervisión/auditoría en origen en la zona productora del país exportador, por parte de inspectores oficiales del país de destino.

El sector productor de limones argentinos, junto con los organismos públicos encargados de la sanidad y calidad agroalimentaria, han tomado acciones para cumplir con estos requisitos sanitarios y poder seguir exportando.

La trazabilidad es una herramienta importante a la hora de prevenir el ingreso de plagas en distintos complejos agrícolas productivos como es el citrícola. Por eso, el Senasa exige, ante el movimiento de plantas y frutos cítricos, el Documento de Tránsito Vegetal (DTV) como respaldo sanitario que permite asegurar el resguardo de los productos, subproductos y derivados de origen vegetal durante su tránsito por el territorio nacional, desde que salen del establecimiento productivo y a lo largo de toda la cadena de comercialización.

Los programas fitosanitarios, sistemas de trazabilidad y distintos acuerdos de exportación que desarrolla el Senasa tienen como máxima responsabilidad la de acompañar al productor citrícola en toda la cadena productiva del limón hasta su comercialización interna o exportación a mercados internacionales, y así brindar las garantías técnicas y jurídicas para que los productores argentinos puedan proveer limones de alta calidad.

Programas Fitosanitarios

El Senasa cuenta con diversos programas fitosanitarios que bregan por la sanidad y calidad de los limones tanto para consumo interno como para exportación. Asimismo, desarrolla, junto con instituciones pares de los países importadores, acuerdos bilaterales para la exportación, planes de trabajo, programas de certificación, y protocolos de cumplimientos de requisitos fitosanitarios.

Uno de los programas fitosanitarios más destacados en materia del cuidado de la citricultura argentina es el Programa Nacional de Prevención del Huanglongbing (PNPHLB) cuyo ámbito de funcionamiento se da en el marco de una comisión técnica interinstitucional entre el sector público y privado, bajo la coordinación del Senasa.

Este Programa Nacional, creado por la Ley Nº 26.888, actualmente tiene como objetivo fundamental prevenir y contener la plaga ante la detección precoz de sintomatología al HLB en fincas o parcelas vecinas y zonas urbanas. Cabe recordar que esta enfermedad mata las plantas cítricas y no tiene cura.

A su vez, el Programa Nacional de Sanidad de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal del Senasa tiene como finalidad asegurar la condición fitosanitaria de la producción de plantas en viveros, de acuerdo a las normas establecidas por la CIPF de la cual Argentina es parte. La sanidad en los viveros debe privilegiarse de modo de evitar problemas fitosanitarios desde el origen y el posterior compromiso en la producción tanto para consumo interno como para la exportación.

Es importante resaltar que cuidar la producción de limones argentinos es responsabilidad primaria de los productores en coparticipación con el Senasa.
Un trabajo en conjunto entre el sector público y privado es fundamental para la economía regional de esta cadena agrícola productiva.