REVISTA BIMESTRAL
ABRIL - MAYO 2019 I NUMERO 161
Capacitaciones y destacados 2018 Comenzando 2019
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Efecto del ambiente
en animales de producción


 
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Ing. Agr. Enrique Cortelletti
M.N. 10.215*01*01
Ex Presidente Unión Panamericana de Asociaciones de Valuación (UPAV) Ex Presidente Instituto Argentino de Tasaciones Consultor privado
 
   

El ambiente afecta a los animales en producción en forma directa e indirecta, en el caso de estos últimos son la disponibilidad de alimento y la sanidad como expresión de los ciclos parasitarios, insectos y gérmenes patógenos. Los factores directos del ambiente son los relacionados con la temperatura, fotoperíodo y radiación solar entre otros.

La temperatura es uno de los factores más importantes y de mayor influencia en nuestros sistemas productivos convencionales, históricamente el estrés por calor es uno de los motivos por los que la producción láctea se ve disminuída, en la actualidad ya se conoce como afecta a la ganancia diaria de peso en sistemas de engorde.

Los animales de producción a los que nos referimos en este caso son los bovinos, ovinos, porcinos y equinos entre otros; fisiológicamente todos ellos son capaces de mantener la temperatura dentro de los valores de confort térmico y se los denomina "homeotermos" por poseer un sistema de termorregulación que mantienen un ambiente interno estable (homeostasis) obteniendo energía de los alimentos ingeridos.

 
 
Para todos los procesos de termorregulación, el intercambio de energía es de suma importancia y el balance de calor que se produce entre las cargas y disipaciones sobre el animal es el que determina si está en su estado de confort térmico. Cuando las cargas calóricas son mayores a la capacidad de disipación se dice que el animal está en un estrés térmico por calor, si fuera al revés, donde las disipaciones son mayores, entonces el animal entra en un estrés térmico por frío.

Cuando hablamos de cargas de calor podemos clasificarlas en dos tipos, las internas y las externas; las primeras son dependientes del metabolismo basal y calor metabólico del animal, mientras que las externas son las directamente relacionadas con el ambiente.
En cuanto a las disipaciones de calor nos referimos a los mecanismos por los que el animal puede perder calor, voluntaria o involuntariamente, a través de normas de conducta, ajustes fisiológicos a corto y largo plazo.

En todos estos intercambios de calor se hace imprescindible conocer el mecanismo por el cual se produce la transferencia de calor y el "Sistema de gradiente térmico" que existe entre el medio ambiente y el medio interno del animal, teniendo como intermediario y principal actor a la epidermis, ésta es quien se calienta o enfría según sean las diferencias térmicas del medio ambiente y medio interno para mantener la ecuación del balance en la zona de confort.

Al estar frente a una situación de estrés por frío, el animal pone en funcionamiento mecanismos fisiológicos a corto plazo y normas de conductas que permitan, en primera medida, aislarse del medio ambiente que les hace perder calor, y en segunda medida generar calor que eleve la carga interna en el balance calórico del animal.

Cuando la situación es de estrés por calor, el animal sólo puede disipar calor por medio de normas de conducta y ajustes funcionales. Una vez saturados estos sistemas el animal pierde capacidad para disipar calor y llega rápidamente a la temperatura letal máxima.
Los mecanismos de ajuste fisiológicos de rápida acción para el aislamiento del medio ambiente en situaciones de estrés por frío son la pilorerección y vasoconstricción periférica. Los procesos de termogénesis están ligados al incremento del metabolismo basal, aumento del calor metabólico y la contracción involuntaria de los músculos estriados (Tiritar).

Para la disipación de calor, los mecanismos de ajuste fisiológicos de rápida acción en situaciones de estrés por calor son la vasodilatación periférica, sudoración y perspiración/jadeo.
Estos ajustes fisiológicos modifican el gradiente térmico en la epidermis, por lo tanto el gradiente aumenta para el caso de estrés por calor y disminuye por estrés por frío; el concepto de gradiente térmico radica en el diferencial de temperatura (expresada en grados centígrados) por unidad distancia.

De esta forma los mecanismos actúan cortando el gradiente o favoreciéndolo según el estrés que se mencione. Haciendo una breve reseña del accionar de los mecanismos de ajuste fisiológico de rápida acción que se mencionaron anteriormente se observa:
- Vasoconstricción/Vasodilatación Capilar Periférica: Actúan restringiendo y favoreciendo, respectivamente, la irrigación sanguínea con la epidermis.
- Piloerección: aumento del espesor de la capa límite de la epidermis actuando como aislante. - Tiritar: contracciones musculares involuntarias del músculo esquelético que generan calor en el metabolismo celular.
- Jadeo/Perspiración y Sudoración: se disipa calor mediante la liberación de calor latente de las superficies internas alveolares del pulmón y de la epidermis respectivamente.

Entonces, para el correcto manejo o planeamiento de la producción es imprescindible tener en cuenta todos estos mecanismos fisiológicos, comportamientos etológicos y oferta ambiental de los factores directos que afectan a los animales.

De esta forma se pueden prever el tipo de instalaciones que son necesarias para cada sistema productivo que no exprese todo su potencial genético, teniendo en cuenta que animales de mayor presión genética en la selección por caracteres productivos, son más sensibles a las situaciones ambientales y su adaptación.

Invito a reflexionar sobre el ambiente meteorológico/climático como un recurso más que puede ser limitante o potenciador del sistema productivo a implementar o manejar, -más aún en este contexto de "Cambio Climático"- y la importancia en el Bienestar Animal que la zona de confort térmico puede ofrecer en el sistema productivo.