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Feb - Mar 2020  

Número 166

Entrevista

Presente, Pasado y Futuro del Instituto de Floricultora del INTA

Ing. Agr. Daniel Morisigue
M.N. 14940*01*01


Director del Instituto

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En el 15º aniversario del Instituto de Floricultura INTA, Daniel Morisigue, expone las líneas de trabajo desarrolladas; analiza la estructura productiva actual de las flores y plantas ornamentales; y nos cuenta cómo podría alcanzarse el objetivo exportador.

Asimismo, se refiere a la necesidad de incorporar políticas públicas que promuevan la importancia de los espacios verdes en los entornos urbanos.

¿Cómo fueron los comienzos del Instituto?

El Instituto es fruto de un convenio entre INTA y JICA (Agencia de Cooperación Internacional del Japón) y fue la continuación y ampliación de los temas y actividades en floricultura que se realizaban en el CETEFFHO (Centro Tecnológico de Flori-Fruti-Horticultura) que el JICA había creado en el año 1977, como parte de la política de asistencia a los inmigrantes japoneses del gobierno de Japón.

¿Cúales fueron las principales líneas de trabajo desarrolladas en estos 15 años?

Las líneas de trabajo se basaron en 2 grandes áreas: desarrollo de tecnologías para la producción de flores y plantas ornamentales, y el desarrollo de variedades a partir de especies nativas.

 
   

En la primera se introdujeron nuevas especies y variedades a la producción en varias zonas del país. El Instituto es la única unidad en el país que ha desarrollado la temática de sustratos: protocolo de análisis físico-químico y biológico, evaluación de materiales, compostaje, evaluación de subproductos de la agroindustria como material de sustratos. También a través de estudios de manejo de cultivos apunta a mejorar y aportar al concepto de una producción industrial de flores y plantas.
En la segunda gran área, el Instituto ha sentado un caso testigo de la aplicación de los objetivos del Convenio de Biodiversidad (CBD) en el acceso, uso sustentable y distribución equitativa de los beneficios del uso de especies nativas con valor ornamental. Esto abarca desde el convenio con provincias para el acceso y con empresas para el desarrollo de variedades y el pago de regalías por la comercialización de las mismas. Hoy existen tres variedades de dos especies en los mercados de Japón, Estados Unidos, Canadá y Europa.

¿Estamos avanzados con el uso de techos verdes y jardines verticales?

El tema de techos verdes y jardines verticales ha tenido gran demanda desde el sector privado. Es necesario hacer difusión y capacitación en los conceptos de los mismos para una correcta implementación y aplicación, especialmente en el concepto de sustentabilidad de los desarrollos.
Es un asunto que requiere de un trabajo interdisciplinario que abarca desde arquitectos e ingenieros civiles hasta agrónomos y paisajistas. Desde el Instituto se investiga en los aspectos de sustratos adecuados para el uso en techos verdes y el desarrollo de especies nativas de bajo requerimiento de agua, que se adapten a dicho uso.

¿Cúal es el ciclo de trabajo en mejoramiento de ornamentales con germoplasma nativo?

El trabajo en mejoramiento implica tres grandes etapas: colecta, caracterización y domesticación, luego mejoramiento clásico y, por último, la transferencia y comercialización de las variedades, tanto desarrolladas por el Instituto como con las empresas con las que tenemos convenios.

¿Cómo imagina a futuro la producción de florales y ornamentales en el país? ¿Tenemos escala para exportación masiva como observamos en otros países de LatinoAmérica?

Si se reorganiza el sector, la producción de flores y plantas debería aumentar; especialmente en lo referente a la distribución del producto que, en mi opinión, es la gran limitante, tal cual ocurre con las hortalizas. No es que no hay demanda, el producto no llega en tiempo y forma. Otro tema a considerar es que cada vez se vuelve más importante el tema de la urbanización. Y en este escenario, el aspecto de los espacios verdes y su impacto, tanto a nivel de las personas como de las consecuencias del cambio climático, le está dando un papel importante a las plantas ornamentales.

 
   

En cuanto a la exportación, que es un tabú en la Argentina, siempre existe la dicotomía entre exportar y destinar la producción al mercado interno. En el caso de flores y plantas ornamentales, la estructura productiva actual está organizada en pos del mercado interno. Esto sucede porque, junto a Brasil, somos los únicos países de América del Sur con un gran mercado interno, que originó la producción que ya lleva un siglo de antigüedad. Esto es un valor que no se destaca, porque ¨no se exporta.
Para la exportación hay que trabajar con otra estructura productiva y, para ello, estamos participando de un proyecto con jóvenes tabacaleros de la provincia de Jujuy, a través del cual podríamos alcanzar una escala como para exportación. Ojalá que este proyecto se mantenga firme, para poder concretarlo.
En otros países de Latinoamérica que sí exportan, además de no tener mercado interno, cuentan con capitales extranjeros que aprovechan los microclimas, el bajo costo relativo de producción y la contraestación.

¿Estamos preparados en Argentina para mitigar los efectos en las grandes ciudades del Cambio Climático? ¿Cúales serían sus principales recomendaciones vinculadas a la “infraestructura verde”?

Creo que la Argentina no está preparada para eso. Se debería haber hecho y se deberían desarrollar obras de infraestructura, que de todas formas en algunos efectos no alcanzan, pero sí mitigan.
En cuanto a la ¨infraestructura verde¨, hay varias ciudades y ONG de los países avanzados que están desarrollados alrededor del concepto de ¨greening cities¨. En estos escenarios se valorizan desde muchos aspectos, la importancia de los espacios verdes en las ciudades.
En países como el nuestro, donde la urbanización se basa en el negocio inmobiliario, al ver los problemas de la falta de planificación urbanística, descubren que el habitante urbano quiere ¨naturaleza¨. Prueba de ello son los fines de semana de pleno sol, cuando las autopistas colapsan porque todos corren por un metro cuadrado verde para relajarse, ante la falta de espacios verdes diseñados para esa necesidad.

 
   

¿Cómo están trabajando en Inta respecto a la tendencia mundial de las greening cities?

En este tema trabajamos en la valorización ¨moderna¨ de las flores y plantas por esos beneficios del ¨greening city¨, o sea, asociado a la calidad de vida de las personas, y que implica que ya no es ¨un artículo de lujo¨. Por otro lado, tal como expliqué anteriormente, con el tema de techos verdes, por ejemplo.
Pero es un tema que requiere de un abordaje interdisciplinario, que incluya a los gobiernos, para orientar políticas que promuevan un desarrollo lógico del tema.

¿Cómo lograr ciudades verdes y sostenibles a corto y mediano plazo? ¿Cúales deberían ser las principales políticas públicas para alcanzar los conceptos de ciudades verdes en el país?

Para ello hay que volver a debatir la legislación vigente y adaptarla a estos nuevos desafíos que nos plantea la ¨nueva¨ urbanización. El ¨nuevo mundo¨ que se nos muestra desde varios ámbitos ya está entre nosotros y, en muchos casos, está desafiando a la legislación vigente (o a la falta de legislación).
Muchos temas nuevos crean conflictos, al no estar contemplados. Las principales políticas públicas deberían orientar y promover la importancia del verde en los entornos urbanos.
Una calle y un edificio son tan importantes como un parque, o las veredas con árboles que le dan vida a la ciudad, y eso impacta en las personas y por ende en toda la comunidad.