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Abr - May 2021  

Número 173


Ing. Agr. Rodrigo Abad 
M.N 17019*13*01 

Coordinador General de Certificación Fitosanitaria del Senasa

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EXPORTAMOS AL MUNDO. VELAMOS POR LA SANIDAD VEGETAL EN EL COMERCIO INTERNACIONAL.

La sanidad vegetal engloba muchas aristas y el comercio internacional es una de ellas. En el Año Internacional de la Sanidad Vegetal, prevenir el impacto de la acción de las plagas es aún un desafío constante. Desde Senasa, nos proponemos avanzar y afianzar nuevas metodologías para un comercio más seguro. Por ello, liderar la emisión de los certificados fitosanitarios electrónicos nos llena de orgullo. 
 

Protección vegetal y acuerdos unánimes. La base para un comercio seguro. Para proteger sus recursos vegetales de plagas nocivas, los gobiernos acuerdan por unanimidad y aplican las Normas Internacionales para las Medidas Fitosanitarias (NIMF) de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), en el marco del Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Asimismo, estas normas aseguran que esas medidas estén justificadas y que no se utilicen como obstáculos al comercio internacional.

En ese sentido, cada parte contratante adoptará disposiciones para la certificación fitosanitaria, con el objetivo de garantizar que las plantas, productos vegetales y otros artículos reglamentados exportados, y sus envíos, estén conformes con la declaración de certificación realizada y, de esta manera, sostener el comercio seguro de productos vegetales, cumpliendo con las normas internacionales de protección vegetal.



FUENTE: SENASA


Asimismo, en los restantes párrafos, establece que la inspección y otras actividades relacionadas con ella, que conduzcan a la emisión de Certificados Fitosanitarios (CF), deben ser realizadas solamente por la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) o bajo su autoridad. La emisión de Certificados Fitosanitarios solamente estará a cargo de funcionarios públicos, técnicamente calificados y debidamente autorizados por la ONPF para que actúen en su nombre y bajo su control, en posesión de conocimientos e información de tal naturaleza que las autoridades de las partes contratantes importadoras puedan aceptar los Certificados Fitosanitarios con la confianza de que son documentos fehacientes.

La información oficial sobre los requisitos fitosanitarios de importación del país importador debería estar disponible para el personal de la ONPF del país exportador. La información técnica sobre las plagas reglamentadas por el país importador junto con el equipamiento o elementos para el muestreo y la inspección también deberían estar disponibles para el personal que participa en la certificación fitosanitaria.

Se define a la certificación fitosanitaria como el uso de procedimientos fitosanitarios conducentes a la expedición de un Certificado Fitosanitario [FAO, 1990]. 

La certificación fitosanitaria, el primer paso para la protección de los recursos vegetales de un país.

¿Qué es un certificado fitosanitario? Un Certificado Fitosanitario (CF) es un documento oficial en papel o su equivalente electrónico oficial, diseñado según los modelos de certificados de la CIPF, el cual atestigua que un envío cumple con los requisitos fitosanitarios de importación.
¿Por qué es importante un certificado fitosanitario? Los CF se expiden para indicar que los envíos de plantas, productos vegetales u otros artículos reglamentados cumplen los requisitos fitosanitarios de importación especificados por la ONPF del país Importador.

Durante los últimos años, Senasa certificó, en promedio, exportaciones por más de 84 millones de toneladas, siendo que durante el año 2020, se certificaron  exportaciones por más de 90 millones de toneladas correspondientes a más de 600 productos exportados a más de 160 países (ver gráfico). El 96% de esas toneladas corresponde a cereales, oleaginosas y sus subproductos. 



FUENTE: SENASA


Dentro de este grupo el maíz es el principal cereal certificado (39 millones de toneladas) siendo Vietnam el principal destino en cuanto a toneladas certificadas y China el principal país al que exportamos. La soja es la principal oleaginosa certificada (7,7 millones de toneladas) y China su principal destino en cuanto a toneladas certificadas. 

Por otra parte, 800.000 toneladas corresponden a fruta fresca certificada. En primer lugar se ubica la pera (340.000 toneladas) y en segundo lugar, el limón (240.000 toneladas). Los principales destinos de la pera son Brasil y Rusia mientras que para el limón son Rusia, Estados Unidos y Holanda.

En los procesos de exportación es indispensable conocer previamente (por el exportador y por el Senasa), los requisitos fitosanitarios establecidos por la ONPF del país importador para poder determinar si es posible y como dar cumplimiento a los mismos.
Estos requisitos pueden estar explicitados como documentos emitidos en forma particular para cada importación (Por ej. Permisos de Importación, Autorizaciones Fitosanitarias de Importación, Hojas de Requisitos Fitosanitarios), a través de normativas, acuerdos bilaterales entre la ONPF del país importador y exportador, a través de los canales del Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (AMSF) de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Las medidas solicitadas en los requisitos fitosanitarios pueden ser de cumplimiento en el país de origen, durante el tránsito, en la entrada al país de destino o posteriormente a su entrada. Dichas intensidades de medida incluyen cualquier reglamento o procedimiento oficial que tenga el propósito de prevenir la introducción o dispersión de plagas cuarentenarias o de limitar las repercusiones económicas de las plagas no cuarentenarias reglamentadas en el país importador.

Entre las medidas que pueden aplicarse en el país de origen se encuentran: emisión de CF sin declaraciones adicionales, inspección visual del envío para detectar potenciales plagas, determinaciones por laboratorios oficiales, aplicación de tratamientos fitosanitarios, inspección del cultivo a campo, producción en área o sitio de producción libre de plagas, enfoque de sistema o sistema de mitigación de riesgo.

Desde la Dirección de Comercio Exterior Vegetal (DCEV) se administra la base de datos que constituye el “Sistema de Gestión de Reglamentaciones para Exportaciones de Productos de Origen Vegetal” (RegPOV) a través del cual, tanto agentes del Senasa como usuarios externos (despachantes, exportadores, público en general) tienen acceso a la información acerca de los requisitos fitosanitarios de los países importadores, así como también a la certificación que lleva adelante nuestro Organismo.

Cuando no existen antecedentes de exportación a un destino, o han cambiado los requisitos fitosanitarios; las áreas de la DCEV, evalúan conjuntamente la correspondencia de las plagas solicitadas y sus intensidades de medida, realizando los reclamos correspondientes a las ONPF´s importadoras cuando los requisitos no tienen sustento técnico.
Toda la Información registrada en el RegPOV nutre el Sistema de Gestión de Certificados para Exportación de Productos de Origen Vegetal (CertPOV) que se utiliza para la emisión de los CF´s, en el cual se autogestionan las solicitudes de exportación, las solicitudes de CF´s, los cobros de los aranceles y la emisión de los documentos solicitados. 

Estamos orgullosos. Argentina lidera la certificación electrónica

Anualmente, Senasa emite en promedio 120.000 CF en las 77 oficinas habilitadas para realizar exportaciones de productos de origen vegetal y otros artículos reglamentados. Estos documentos se emiten en papel, pero desde hace unos años, Argentina lidera la implementación de los Certificados Fitosanitarios Electrónicos (e-Phyto) de la CIPF. 

Tal es así que, en mayo del 2020, Argentina y Chile acordaron el uso de la Certificación Electrónica siendo los dos primeros países en implementar esta herramienta para las operaciones comerciales de exportación e importación. 

Actualmente, Argentina intercambia ePhytos con Chile, Estados Unidos, Sri Lanka y Costa Rica. Además, se están realizando pruebas con Paraguay, Colombia, Australia, México, Perú y los países de la Unión Europea.



El uso de la Certificación Fitosanitaria Electrónica tiene como beneficios la reducción de costos y de tiempos en la emisión de los certificados, la disminución de casos de documentos fraudulentos y favorece al medio ambiente, ya que se elimina el uso del papel.