INDICE

Oct - Nov 2020  

Número 170


Ing. Agr. Fernando Manavella 
M.N. 15276*15*01
Agencia de Extensión Rural Los Antiguos – INTA


Dra. Liliana San Martino 
M.N. 15772*15*01  
Agencia de Extensión Rural Los Antiguos – INTA


Ing. Agr. Federico Guerendiain 
M.N. 15814*01*01
Gerente de la Cooperativa Agrofrutícola El Oasis
 

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La cereza dulce más austral del mundo

En Los Antiguos, provincia de Santa Cruz, se produce “la cereza dulce más austral del mundo”. Esta nota desarrolla la evolución de la producción local de cerezas, desde su venta en la puerta de las chacras hasta su despegue internacional. Además, el desafío actual de aumentar la superficie plantada de nuevas variedades cada vez más tardías, llegando a los mercados internacionales más exigentes.

En Los Antiguos, localidad ubicada en el Noroeste de la provincia de Santa Cruz, en la margen sur del Lago Buenos Aires y limítrofe con la República de Chile, se produce “la cereza dulce más austral del mundo”. Esta expresión no es solo un eslogan publicitario, sino una realidad que se fue construyendo a lo largo de los años. En la década del 70´, productores pioneros plantaron los primeros cerezos1. La actividad fue creciendo y se hizo necesario buscar alternativas comerciales para poder vender lo producido.

A fines de los 80´ se oficializó a Los Antiguos como sede de la Fiesta Nacional de la Cereza, una forma de darle mayor visibilidad a la localidad y a la actividad, y así generar mejores ventas. Hasta que en 1993 se consolidó la Cooperativa Agrofrutícola “El Oasis” como organización de los productores, las cerezas se vendían en la puerta de la chacra y al mejor oferente. Así, la cereza cotizaba mejor a la mañana que a la tarde, porque los compradores sabían que la fruta no mantendría su calidad por mucho tiempo sin frío.

Con el apoyo del INTA, El Oasis consiguió un crédito del BID que le permitió equiparse (cámaras de frío, calibradora, hidrocolling) y contar con un asesor técnico y varias consultorías. Muchos obstáculos se fueron sorteando pero, desde ese momento, la cereza se empezó a conocer y vender en mercados cada vez más lejanos y exigentes. Primero fueron los mercados nacionales, principalmente Comodoro Rivadavia, Buenos Aires y Mar del Plata pero luego, a partir de 1997, se comenzó a exportar a España. Los pedidos superaban la oferta, resultó una prioridad y un desafío tecnológico llegar con cerezas de calidad a los mercados internacionales.

Las variedades que se comercializaban en aquel momento eran “Bing”, “Van”, “Corazón de paloma”, “Grafión”, “Bigarreau”, “Napolitana”, “Rainier”, “Durone”, etc. Sin embargo, el mercado demandaba cerezas de pulpa roja y no amarilla, lo que motivó el primer gran cambio varietal en 1996.

Paralelamente, se estaba realizando en la región un proceso de plantación de nuevas áreas con fuerte apoyo estatal, tal como ocurrió en la provincia de Chubut desde 1998. Esa fuerte expansión de la actividad hacia el sur del país fue acompañada de capacitaciones, jornadas técnicas, ensayos varietales, etc.; compartidos con el sector productivo y los profesionales de Los Antiguos como parte de una estrategia regional. En ese marco, se realizaron numerosas experimentaciones adaptativas e investigaciones. Desde el INTA, y en conjunto con la Cooperativa, se trabajó tanto en el monte (fertilización, mejora de la producción y la calidad de fruta, poda, polinización, fenología, control de heladas, etc.), como en la cosecha y en la planta de empaque (control de cosecha y pautas para mejorarla, determinación de indicadores de calidad, puntos donde se produce deterioro de la fruta, uso de bolsas de atmósfera modificada, entre otros).

La superficie en la región fue creciendo (Figura 1) con variedades más modernas, de pulpa oscura, que se habían probado en otras latitudes con éxito. Así, llegaron al valle las variedades ‘Lapins’, ‘Stella’, ‘NewStart’, ‘Sunburst’, entre otras.


Figura 1. Evolución de la superficie plantada con cerezos en Los Antiguos. Años 1990-2020.

El avance en el negocio de la exportación, que se fue consolidando con alianzas estratégicas para mejorar la logística y comercialización, permitió llegar a diferentes mercados del mundo. La consolidación de las zonas productoras de la región empezó a generar un solapamiento con las variedades tradicionales como ‘Bing’ y ‘Van’, que eran las primeras en salir al mercado y que constituían más del 80% de la fruta comercializada desde Los Antiguos.

Además, algunas de las que se habían introducido en los últimos años no cumplían con las condiciones de ser empacadas y comercializadas a gran distancia sin que sufrieran deterioros. Esto motivó, en el año 2005/06, a buscar variedades cada vez más tardías como por ejemplo ‘Sweetheart’, ‘Kordia’, ‘Regina’ y ‘Skeena’, que mantienen la calidad en óptimas condiciones a pesar de ser transportadas por más de 40 días en barco.

Este proceso se fue generando en la localidad con la consolidación de más empresas, como Río Alara y Frutos Patagónicos, además de El Oasis.

No fue fácil el camino al escenario actual del sector, ni lo es todavía. Se requirió la participación y articulación de instituciones, organismos nacionales, provinciales y municipales, asesores privados y, por supuesto, de los propios productores. Lo más importante de este largo trabajo, es que hoy la cereza de Los Antiguos es conocida y requerida en los diferentes mercados del mundo por su gran calidad y su sabor dulce, lo que pone a este proceso ante un nuevo desafío de “aumentar la superficie plantada para poder llegar al mundo desde aquí con mayor cantidad de cerezas”.

La producción de cerezas hoy

Los Antiguos cuenta actualmente con 260 hectáreas plantadas, con una distribución de variedades y fecha de cosecha tardía (Cuadro 1). Se siguen buscando y probando nuevas variedades cada vez más tardías con el fin de producir cerezas hasta fines de febrero.


Cuadro 1. Período de cosecha para diferentes variedades de cereza cultivadas en Los Antiguos.

Las nuevas plantaciones que se están realizando son de alta densidad (entre 1250 a 1660 plantas/ha), con riego por goteo, control de heladas en su mayoría, sistema de conducción en eje central, plan sanitario y manejo nutricional en el marco de las BPA.

Los principales mercados de exportación donde se comercializan las cerezas de Los Antiguos son: Medio Oriente (35%), Europa (30% entre España, Inglaterra, Francia, Portugal), otros países (25% entre Singapur, Estados Unidos, Canadá y Rusia) y, desde el año pasado, en forma directa a China (10%). Este último destino generó una gran expectativa, tanto por sus precios como por los grandes volúmenes que se pueden comercializar en ese mercado, generando un verdadero “boom cerecero” a nivel país.

En la localidad existen actualmente cuatro plantas de empaque, dos de las cuales cuentan con calibradoras ópticas de última generación. La cereza que se produce cumple ampliamente con los estándares de calidad para ser exportada, tales como elevada firmeza, así como mayor contenido de azúcares que en otras zonas productivas (Cuadro 2), influido por la amplitud térmica y por el mayor período de crecimiento del fruto.


Cuadro 2. Valle de Los Antiguos: firmeza (ID, rango promedio) y contenido de sólidos solubles (CSS, rango promedio) para las diferentes variedades. (Fuente: AER INTA Los Antiguos, Cooperativa Agrofrutícola El Oasis Ltda y Southerncrops by Río Alara S.A).

Desafíos a futuro

La creciente demanda de cerezas en contraestación con los principales mercados del hemisferio norte nos enfrenta a un nuevo desafío, producir más y mejores cerezas. Incrementar el volumen producido por el valle de Los Antiguos requiere aumentar la superficie plantada y los rendimientos por hectárea.

El aumento de la superficie plantada implica un importante desafío, principalmente porque el valle tiene una superficie disponible limitada, lo que requiere incorporar nuevas áreas en producción que hoy constituyen campo natural, sin ningún tipo de protección contra el viento ni con dominio de riego por el sistema de riego actual de la localidad. Además, se está dando en el valle un proceso de subdivisión de chacras, produciéndose lotes que han pasado a formar parte del ejido como partes discontinuas y distantes de la planta urbana central.

El crecimiento de la actividad requerirá de más mano de obra, la que deberá ser capacitada y entrenada para cada etapa del cultivo. En la localidad se hace cada vez más difícil conseguir operarios para los diferentes trabajos requeridos, hay que traerlos de lugares muy distantes del país, y ésto incrementa los costos.

Además, se debería adecuar la infraestructura, aumentando la capacidad de procesamiento de los empaques. También colapsaría el sistema de riego actual, por lo que habría que realizar grandes inversiones para mejorarlo y adecuarlo al nuevo escenario.

Si quisiéramos crecer en la superficie plantada a un ritmo constante de 15 y 20 hectáreas por año, se requeriría de 25.000 a 33.500 plantas por año. Este es un punto importante a resolver, ya que en la actualidad hay que esperar entre uno y dos años para que los viveros produzcan y entreguen las plantas. Por último, se requieren 30.000 dólares/ha. (Lic. Martin Roa, I Jornada Regional de Cerezas, Los Antiguos, 2019) para plantar una hectárea de cerezas con la tecnología adecuada, lo que demandaría un capital de 600.000 dólares anuales para ese incremento de superficie, sin contar el valor inmobiliario de la tierra.

Al momento de escribir esta nota no hay disponible ningún crédito acorde a esta producción en el mercado financiero, excepto una línea a nivel provincial, pero con montos que no lograrían cubrir totalmente esta necesidad.

El rol de los profesionales

A lo largo de este proceso que comenzó en los 70 y se empezó a consolidar en los años 90´, el rol de los profesionales fue muy importante.
Actualmente existen en la localidad profesionales que pertenecen al INTA, SENASA, Consejo Agrario Provincial, Municipalidad de Los Antiguos y al sector privado, que trabajan y asesoran a las empresas presentes en el valle.

Desde hace ya varios años se trabaja en forma conjunta entre el sector público y el privado y se han conformado diferentes grupos de trabajo según cada temática. Un ejemplo de ésto es la Mesa de Trabajo donde se tratan los temas relacionados con la aplicación de fitosanitarios.

En la Mesa también se trabaja en interacción con la población ya que, con el incremento de los loteos dentro del valle, se ha generado una creciente preocupación por algunas prácticas de manejo habituales en los cultivos, tales como la aplicación de productos fitosanitarios, que son percibidas como riesgosas para la salud y el ambiente.

En ese marco, se dictaron varias capacitaciones (calibración de pulverizadoras y atomizadoras, BPA, manejo de fitosanitarios) y se realizaron ensayos específicos, como la “Evaluación de la deriva de pulverizaciones en montes de cerezo y el efecto de las cortinas de álamos2” . En varias de estas oportunidades se contó con el apoyo del CPIA con profesionales y aporte económico.

Desde hace unos meses estamos trabajando en una prueba piloto para la implementación de las BPA a nivel local, con el apoyo de la RED de BPA, ya que las mismas son obligatorias desde finales del año pasado para el sector frutícola.

Si bien el panorama para la producción de cerezas es muy alentador, no son menos importantes los desafíos que hay que afrontar para lograr el objetivo de abastecer a los mercados internacionales con “la cereza dulce más austral del mundo”.

*Agradecimientos: Alejandro Zimmermann – Southern Crops by Río Alara, por la información suministrada

1 - Apóstolo y col. 2012. Disponible en: https://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta-_libro_los_antiguos_recuerdo_que_hacen_historia.pdf
2 - Arhancet y col. 2019. Informe Técnico INTA-SENASA-CAP-CAFEO. Disp. en: https://inta.gob.ar/sites/default/files/inta_evaluacion_de_la deriva_de_pulverizaciones_en_montes _de_cerezo_y_efecto_de_las_cortinas_de_alamos_0.pdf